Historia Política, Teoría Política

Aldo Comotto recuerda a Silvio Frondizi. 1992

Alfo Comotto [Abogado Laboralista – ex integrante del grupo Praxis].
Grabación realizada con motivo de cumplirse los 18 años del asesinato de Silvio Frondizi.
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. La Plata 16 de setiembre de 1992.

*

Antes que nada quiero dar un agradecimiento muy especial a los compañeros que han organizado este acto de homenaje al Dr. Silvio Frondizi, sobre todo siento y manifiesto una gran culpa, por que este acto lo organizan compañeros que no lo han conocido, y nosotros que somos los que estuvimos al lado de él, todavía desde hace 18 años, no nos hemos podido poner de acuerdo para hacer un acto y organizar un acto, por eso les agradezco, realmente me emociona, que gente que no lo ha conocido, convoque a ésto y aunque sea humilde, tenga la importancia creo de ser el primer acto en memoria y recordación del compañero Silvio.

Sobretodo en esta facultad de Derecho de La Plata, que fue la facultad, la única facultad cerca de Buenos Aires, que le dio cabida a su tribuna, el venía en el año 1956 de haber perdido el concurso como titular de Derecho Político, había sido ganado por un personaje siniestro llamado Cueto Rua, Jefe del Partido Conservador en su momento, también venía de haber intentado otros concursos, y justamente por sus antecedentes fracasaba. Hasta que la Universidad de La Plata, fue la primer Universidad que le reconoció, un lugar en la Cátedra y pudo desarrollar durante años la Cátedra como titular de Derecho Político. El adjunto de él, es un hombre que hoy tendría que estar acá y ser un elemento protagónico de este homenaje, el adjunto de él , que es nada menos que un miembro de la corte Suprema de Justicia de la Nación, el Dr. Fayt. Posiblemente el Dr. Fayt, que estará confundido en laberintos de la Corte Suprema, no se debe acordar de la figura de Silvio Frondizi, ni le debe interesar estar presente en una cosa de este tipo, sin perjuicio de eso, yo quería hoy recordar la figura de Silvio, me cuesta plantearlo, porque yo lo considero un maestro y los maestros son como los familiares, los familiares remueven la historia personal de uno; confunden lo subjetivo con lo objetivo permanentemente, yo quiero plantear como homenaje a Silvio, tres aspectos fundamentales que hacen a una resaltación de la figura de Silvio:

1) A la figura como maestro: considero a Silvio un maestro en el verdadero sentido de la palabra, profesores míos fueron gente que después tergiversó sus posiciones o directamente degradaron su postura. Yo considero como maestro a una personalidad que a un joven lo descubre, le da fuerza, le descubre sus vocaciones y le hace fundamentalmente tener amor y pasión por la cultura y por la lucha de la cultura. Lo que tenía Silvio era un poder de seducción para convocar a la ética de la cultura.

Cuando hablo de la ética de la cultura, el consideraba la cultura como una lucha permanente, como un todo, como un producto, como una resultante y que uno tenía que incorporarse a esa larga marcha de la cultura, y era una cosa maravillosa en él. La manera que él seducía, convocaba y lo introducía a uno en esa trinchera que se llamaba Cultura en el sentido amplio de la palabra, en ese sentido Silvio era un maestro.

Y eso lo recuerdo permanentemente, las charlas con él significaban siempre un grado de optimismo y de esperanza, como pocas veces he conocido en una persona, él tenía la grandeza del maestro, apostaba siempre al interlocutor, con quién hablaba, no competía nunca, siempre me ponía un ejemplo, al estilo deportivo, en esa época había un famoso maratonista checoslovaco, llamado Sato Peck, él decía:

«Comotto, cuando elija un trabajo, no tiene que pensar en el competidor que tiene al lado, tiene que hacer como Sato Peck, tener un reloj, y empezar a entrenarse en función del reloj, cuando usted diga una marca y su estado físico, usted vaya a competir en función de esa marca, no del competidor que tiene al lado».

El planteaba que lo fundamental para el trabajo, era la producción y no la competencia, era el arquetipo antípoda, al prototipo de hombre que se plantea para el momento actual,  «El hombre Total» por eso quería resaltar ésto como cosa fundamental. Silvio fue un Maestro y conviene resaltarlo y replantearlo como un maestro porque uno de los problemas actuales y serios es la falta de maestros. Silvio fue un auténtico maestro, un ejemplo de maestro.

2)A la historia del pensamiento político Argentino: El aporte a la Teoría Política de la República Argentina que ha hecho el maestro Silvio Frondizi ha sido impresionante. Creo que es uno de los pensadores más profundos, más potentes y más creativos que dio este país en este siglo, lo digo sin ningún tipo de duda y lo que llama la atención es que su producción, es una producción que se detiene en el año 60.

Hay una especie de quiebre en ese desarrollo de su vida, entre los años 30, el nace con la Revolución de Uriburu y los años 60’s, el produce. Después, se produce una especie de quiebre, en materia de su producción teórica y el inicia una nueva etapa de su vida que es la praxis o la pragmática política. Se incorpora al campo popular como un militante casi anónimo, casi desconocido, a tal punto que antes de entrar acá, en los corrillos de la sala, me contaban anécdotas que llaman la atención.

El en los años 70 se lo podía encontrar en cualquier trinchera, en cualquier casa, o marcha como un anónimo personaje, vestido con esa indumentaria de la que ya nos habló Reyna Diez, de traje oscuro, corbata. Usó sombrero hasta lmitad de los 60’s, era un personaje extrañisimo, parecía un fantasma del pasado en relación a su actitud, a sus costumbres personales, y se incorpora a todas esas marchas, a todas esas efusiones populares, como un militante anónimo, absolutamente anónimo, que había que explicarle a la gente quién era porque él no lo explicaba. Es como si tapara su pasado o tratara de retraer su pasado, ese es un problema que exigiría una investigación y al mismo tiempo un análisis de ese interregno, o de ese quiebre con su historia personal…

Yo quiero señalar un poco la historia del pensamiento político de él que aporta en materia de las ideas. Aportes, categorías, que han quedado inconclusas, que es necesario rescatarlas, recrearlas y relanzarlas para rescatar el pensamiento político Argentino, en este momento dormido y en un total proceso de autismo, digo ésto por lo siguiente: Silvio es un hombre que nace con la revolución de Uriburu, es un profesor de historia, su primer graduación. Nace en las luchas estudiantiles contra la dictadura de Uriburu. Enseguida consigue en los años 31-34 un puesto de profesor de historia en la reciente formada Universidad de Tucumán. Una Universidad que fue orgullo de la historia cultural argentina. En la cuál se constituye una verdadera escuela de filosofía liderada por dos verdaderos monstruos de la cultura que son el profesor García Morente y el profesor Rodolfo Mondolfo. Estos dos ‘monstruos’  de la Cultura sentaron las bases de una verdadera escuela de filosofía. Y tuvieron como grandes discípulos, como grandes protagonistas al propio Silvio, a su hermano Ricieri, a Vicente Fatone, a Puniccieri y a otros más que ahora la memoria me traiciona.

Esta escuela, fue una escuela interesantísima, basada en el rescate del pensamiento helénico, fundamentalmente en el tema del humanismo. Es importantísimo, hacer conocer los resultados, la elaboración, la producción y la discusión de esta escuela, que diría era única en el mundo. Mondolfo, era uno de los personajes más importantes del trabajo sobre el helenismo, en Italia. Se había ido, después de haber estado formado por figuras de la talla de Benedetto Croce. Y se había venido acá, a desarrollar el tema del pensamiento helénico, pero estrictamente relacionado con el tema del hombre y de lo humano.

Silvio se forma en eso y va desarrollando toda una concepción muy importante que después cristalizará en su obra posterior.

Ese trabajo, esa vida universitaria, que él siempre recordaba como la parte más feliz de su vida, al mismo tiempo más cómoda y que más le irritaba. Porque era un hombre desesperado por el tema de la práctica, de la praxis, de la transformación de la realidad. Esa vida fue interrumpida por el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, ésta produce la intervención de la Universidad. La Universidad cae, casi desaparece…, pero Silvio, no se deja reducir por la ola de oposición absoluta al proceso que comienza a partir del 43′. A partir de ese momento él estaba ocupado en un trabajo fundamental que es el libro «El Estado Moderno», este libro es importantísimo, y hasta hoy tiene una vigencia total, tiene un rescate, toda una elaboración del pensamiento relacionado con la formación del Estado y con todas sus variantes, básicamente centra su atención en la discusión del Estado Absolutista y la llegada del Estado Liberal. Y contrapone la figura de Hobbes y del Leviatan, con la figura de John Locke. Donde plantea y muestra esa discusión en la que se polemiza si el Hombre primitivamente se encuentra en un estado de paz o en un estado de guerra. Y desarrolla un estudio sobre la formación de ese Estado Moderno, y en la segunda parte, escribe sobre la crisis del Estado Moderno.

Él advierte que después de la Segunda Guerra Mundial, –calculen que era contemporáneo a las dos guerras mundiales, y había nacido en la primera posguerra–, él comienza a señalar los puntos críticos de las crisis de ese Estado Moderno, que ya hacía agua y que era necesario remozarlo y renovarlo. Y la tercera parte del libro plantea el tema de la Democracia. Es decir, que él plantea el tema de la «democracia representativa», y de la «democracia directa». Lo replantea en un terreno de producción y de propuestas muy concretas que establece el libro.

Inmediatamente que sale ese libro, que tuvo un gran éxito, se agotó enseguida. Inmediatamente de salir ese libro, él frente a los acontecimientos que estaban sacudiendo al país, en vísperas de la elección que lleva al poder, a la presidencia al general Perón, en el año 1946, saca un libro que está justamente en esa edición, un pequeño trabajo dirigido a la clase política argentina de ese momento y fundamentalmente a los intelectuales. Que se llamaba «Crisis política Argentina», es un trabajo maravilloso de una precisión tremenda y de un equilibrio teórico-político sobretodo en ese momento tan pasional de la Argentina, año 45-46, magistral.

Comienza con una crítica profunda al Radicalismo, como el gran movimiento social opositor y contestatario, proyección liberal de la generación del 80, centrado en la figura de Yrigoyen, plantea como análisis crítico, esa experiencia, reformista social, la rescata como experiencia popular fundamental del país y la critica de sus aspectos contradictorios que la llevan al fracaso, a la inoperancia, al desastre y a la degradación, años antes del 43.

Después hace un análisis de lo que significa la revolución del 4 de junio con un equilibrio magistral. Porque por un lado dice que la revolución del 4 de junio, es una revolución hecha para defender el sistema que este maldito personaje Castillo estaba desquiciando, el presidente Castillo con una concepción conservadora llevada a ultranza y que había institucionalizado el ‘fraude patriótico’ e intentaba utilizar al ejército en pleno para ese tipo de políticas, y que como primera medida, la «revolución» del 4 de junio había sido hecha para salvar al sistema oligárquico. Hecho por gente lúcida. Pero por otra parte, también planteaba que el golpe de Estado del 4 de junio, habría las compuertas a una realidad social, nueva, fascinante, que había que investigar, que había que incertarse, que había que integrarse. Por eso que es el primer intelectual argentino que analiza el fenómeno del peronismo, con un desapasionamiento teórico y con una precisión científica, raras veces vista en este país.

Él hace precisión en relación a que ese fenómeno y dice:  no hay que estigmatizarlo como un fenómeno «nazi», como decía la izquierda en general, sino que había que analizarlo como un fenómeno nuevo que había que darle una interpretación, una respuesta y una propuesta. Al mismo tiempo analiza el tema de la Unión Democrática y hace una denuncia clara del carácter reaccionario, miserable que tenía la propuesta de la Unión Democrática y la lamentable potura de la izquierda tradicional, como furgón de cola de esa aventura.

Por eso digo que este trabajo que hace a la historia de un país es también de alguna manera un trabajo que hay que conocerlo por el equilibrio, y por lo que puede hacer un pensamiento libre cuando se dispone a trabajar, a captar la realidad con ese espíritu optimista y creativo que tenía Silvio.

Después de ello el produce su gran obra, en el 46′. «La Realidad Argentina«, se dedica al sistema capitalista, agarra los clásicos, analiza la situación internacional. Plantea con toda claridad de que Marx y Engels, se habían dedicado a analizar el capitalismo a nivel nacional y la acumulación del capitalismo a nivel nacional. Plantea que Lenin en un trabajo magistral se había dedicado a analizar al principio del siglo el desarrollo segundo de la historia del capitalismo, que era la fase del imperialismo. Y empieza a plantear la necesidad de, y al mismo tiempo advierte, de analizar una tercera etapa del capitalismo que él ya en los años 50-52, (el libro salió publicado en el 54-55), lo que él llamaba la Integración Mundial Capitalista, fenómeno ustedes verán, que ahora estamos viviendo, y que él lo planteaba en los años 54-55, como una realidad a tener en cuenta y analizarla definiéndola como Teoría de la Integración Mundial del Capitalista a través de las corporaciones y expresada en una paulatina desaparición de los Estados nacionales y señalando el carácter dialéctico de esa integración.

Él no hablaba de una Integración donde el capitalismo iba a proclamar «el fin de la historia» –como algunos chantas andan por ahí diciendo–, sino que lo planteaba en un sentido dialéctico. Él decía que esa integración era al mismo tiempo desintegración, una tendencia que desintegraba y marginalizaba y desquiciaba al mundo capitalista.

Por tanto no la planteaba como una «salida final» del capitalismo, sino como una etapa donde los reformadores sociales debían tenerlo en cuenta para poder encarar una estrategia apropiada y adecuada. Aquí también analizaba al capitalismo nacional, es muy importante el análisis que hace de la estructura capitalista argentina, por que el compara la realidad argentina de ese momento con la experiencia de burguesía nacional que se daban en Latinoamérica, en el caso de Bolivia, Brasil o de Videla en Chile.

Él hace un análisis exacto y muy profundo, desapasionado de las experiencia política, económica del capitalismo, de la burguesía nacional a través del peronismo, del gobierno de Perón. Lo hace con un criterio de equilibrio donde rescata aspectos positivos, donde combate aspectos negativos y va viendo y diciendo ya antes del año 55, la caída vertiginosa de ese proyecto. Y por qué ese proyecto tenía que caer, porque ese proyecto tendría que disolverse, y por que acá se avecinaban horas difíciles, de un retorno, de una reaparición del viejo capitalismo.

En el segundo tomo, y justamente ahí viene la polémica con el resto de la izquierda sobre las características de lo que después sería…. bueno en el segundo tomo de la Realidad Argentina, que tiene un súbtitulo La Revolución Socialista (salen junto los dos), el plantea con una claridad meridiana, todo una especie de desglosamiento; de exégesis; de los clásicos del pensamiento político marxista y va polemizando, tomando lo que considera positivo, criticando, buscando y tirando puntas para trabajar, para crear, para lanzar un Movimiento orientador o de crítica de actividad. Y llega a la conclusión de que la famosa teoría de la Revolución Democrático Burguesa con la cuál, las izquierdas se habían llenado la boca, habían acabado con su praxis política.

Era otra posición más que había que cambiar. Porque a esa altura del partido, de la historia del siglo, la burguesía había desarrollado su producción; su proceso en determinadas áreas del mundo, habían completado ese ciclo, e impedían de todas maneras el crecimiento o el desarrollo de esas revoluciones en otras áreas del mundo. Y por lo tanto el signo, el imperativo categórico ´para deicrlo de uan manera… en ese momento, era empezar a hacer tareas de dentro de la democracia burguesa pero a través de un proceso profundo, revolucionario, de un proceso socialista. Es un libro muy importante. Se analiza todo el desarrollo, de las izquierdas en la argentina, hace la crítica de la política de los socialistas, hace la crítica de los comunistas, hace la crítica de las diversas corrientes trotskistas. Y desarrolla una concepción novedosa sobre la nueva izquierda.

Yo quiero mencionar ahora algunos de los aportes fundamentales del trabajo de Silvio.

En primera medida plantea la necesidad de una nueva izquierda, es una cosa planteada ya en los años 55, donde él dice con mucha delicadeza que, el socialismo y el comunismo argentino han cumplido su ciclo y que están totalmente obsoletos en su pensamiento político. y que es necesario realmente crear una izquierda que encare el nuevo mundo, que se abre a partir de la posguerra. Es el primer argentino que lo plantea con esa claridad, sobre todo con un equilibrio científico envidiable. El socialismo ha cumplido su ciclo, el trotskismo tiene limitaciones de nacimiento que le impide crecer y desarrollarse y por lo tanto hay que crear algo nuevo, una nueva izquierda en el total sentido de esas palabras.

El. segundo tema fundamental que plantea como aporte es el tema de la metodología. Él dice: hasta ahora, después de Marx, Engels y Lenin y algunos pensamientos geniales como el caso del filósofo húngaro George Lukács, el pensamiento político revolucionario ha quedado fosilizado y burocratizado. La metodología se ha transformado, no en una dinámica en funcionamiento para producir categorías, sino que se ha transformado en una importación de categorías aplicando metodologías de fuera del país. Es el primero que plantea eso de que lo que han hecho las izquierdas tradicionales acá, fue importar, no el método sino las categorías como resultantes de ese método, que se ha aplicado en otros países. Es decir acá han traído las consignas, las banderas, han traído los efectos del producto de la metodología y no lo fundamental, que es la herramienta metodológica para analizar la realidad. Y propone que un pensamiento revolucionario de un país tiene que agarrar la dialéctica como un instrumento.

He traído acá una pieza muy corta que les quiero leer porque él se la sabía de memoria y nos formó a todos nosotros en eso y es raro escuchar a un pensador marxista, aparentemente muy rígido recitar estas palabras. Esta concepción del hombre, que él recitaba y que es toda una visión del ser y por sobre todo de su concepción. Él fíjense que lo recitaba y no era un clásico del marxismo; no era un clásico de la filosofía o de las concepciones del pensamiento ateo, sino que era nada menos que un hombre del renacimiento, un hombre desconocido, un teórico político, un hombre no muy conocido, Picco de La Mirándola, de la época de Maquiavelo que desarrollaba el siguiente concepto de Hombre. Decía así:

«…A diferencia de los demás seres de la creación que tiene un ser determinado, de una esfera de acción prescrita, el Hombre por su especial naturaleza es artífice de su propia historia. Tal vez no exista nada más profundo y trágico que el mito sobre la creación del Hombre, con el se inicia una consideración: Después de que el Demiurgo, llegó al término de la creación. quiso formar un ser capaz de comprender la razón de su obra, que amará su belleza, que admirará su grandeza. Pero entre los arquetipos no había ninguno, sobre qué modelo podría ser creada la nueva prole, ni había en el tesoro nada que pudiera ser dado en dote al nuevo hijo, ni algún lugar disponible en todo el orden que pudiera ser asignado al contemplador de lo creado. Todo estaba ya ocupado, habían sido asignado a sus puestos tanto los seres del orden superior, como los del medio o los del costado. Entonces el artífice supremo decidió que aquél al que nada podía asignársele en propiedad, tuviera algo en común con todos los otros seres. formó entonces al hombre, según imagen común, colocándolo al centro del mundo y le habló así: «A tí oh, Adam, no te asignamos ningún lugar determinado, ni un aspecto particular, ni un patrimonio exclusivo, a fin de que el lugar, el aspecto y el patrimonio que tú elijas según tu deseo y voluntad, puedas tú conservar. La naturaleza determinada de otros seres está constreñida por las leyes que hemos establecido. Tu por el contrario, no constreñido por ningún límite te lo pondrás a tí mismo según la voluntad que te confiero. Te coloqué en el centro del mundo, para que desde allí pudieras observar más fácilmente. No te creamos ni celeste, ni terreno, ni mortal, ni inmortal, al fin de que obrero artífice libre e independiente de sí mismo, puedas darte aquella forma que elijas. Podrás degradarte como las bestias o elevarte según la naturaleza misma. Los animales nacen llevando consigo desde el seno materno todo lo que deben ser los espíritus superiores, desde el comienzo o poco después serán los que permanecerán siendo por toda la eternidad. Al Hombre por el contrario le otorga el padre cuando nace todo los cimientos y gérmenes de todos los géneros del mundo. Aquellos que él cultivará, desarrollará y fructificará en él. Si son vegetales vegetarán, si son sensuales embellecerán, sin son racionales harán su cultura, si son intelectuales, serán ángeles e hijos de Dios.»

Como ustedes ven es una concepción, a parte de la belleza poética del texto, es una concepción de una total plenitud, que por primera vez se decía en este país. Creo que el otro argentino que también tocó este tema y merece mencionarlo acá, fue José Ingenieros, aunque lo trató, desde una característica distinta, pero el tema del Hombre como persona, como objeto ideal, como proyecto ideal, como motivación de la vida, es una de las cosas que Silvio más trabajó, más lo alteraba y lo apasionaba. Sí, Frondizi en relación al tema del hombre, es el primer pensador argentino, no me animo a decir pensador a nivel del mundo occidental, pero cuando él plantea ésto, que era en los años 50-53, y el pensamiento político revolucionario estaba dormido, bastante enajenado por la dinámica de posguerra, por los traumas de la posguerra.

Pero es el primer pensador político de la Argentina, que plantea que el marxismo debe ser fundamentalmente crítico, tiene que ser una concepción de la esencia más profunda del Hombre y no limitarlo simplemente a un rol, o a un protagonismo colectivo. Él es el primero en la Argentina que plantea el nombre de Freud, en los años 53-54. Es amigo y compañero de investigación del hombre fundamentalmente, fundador de la Escuela de Psicología Social en la argentina, Pichón Riviere. Yo personalmente he asistido a diálogos fascinantes de los dos, sobre el tema del hombre, y él es el primero que va indicando en su delantero, como maestro, que la psico-sociología social norteamericana, que reencarnaba, la vieja escuela de Frankfurt, en Alemania, abandonada por imposición del nazismo y que se había ido en pleno hacia Estados Unidos, exiliada, escapada, ellos estaban haciendo aportes fundamentales para la comprensión del hombre, y que equilibraban ese grito alocado que lanza en los años 20 Freud, cuando analiza el tema del hombre desde un ángulo estrictamente sensitivo

Por eso Silvio es un hombre que empieza ha hablar de Freud, que empieza a hablar de Erich Fromm, de Wilhelm Reich, de Horkheimer, de todos aquellos que empiezan ha analizar el problema por ejemplo del hombre, sus miedos, sus frustraciones, no simplemente de una cosa colectiva sino de una cosa que hacía a la estructura de la esencia. Silvio, no sólo lo plantea en la Cátedra, sino también en sus escritos , por eso hay que leer sus trabajos, el prólogo del 2do. tomo de La Realidad Argentina, es fundamental.

Y el cuarto tema que el produce, es el de la gnoseología, la teoría del conocimiento, el se introduce en el tema de la filosofía, rescata el pensamiento hegeliano profundo, rescata los textos más importantes del marxismo, en materia de la teoría del conocimiento. Justamente es el primero que habla –juntamente con Lefebvre en Francia, con quien mantiene correspondencia epistolar–, del «jóven Marx», de los textos anteriores a su Introducción al análisis de la economía, y es el primero que plantea que es fundamental, los primeros textos sobre las relaciones con la teoría de la alienación, de la distorsión del Hombre en la alienación y en la posibilidad o el desafío que se le plantea a un marxista, él trata de ordenar nuevamente al hombre para desalienarlo… Y el rescate que hace del texto casi desconocido que son los famosos «Cuadernos Filosóficos» sobre Hegel, que es un trabajo que hace Lenin en los años 10, cuando exiliado en Suiza, cuando está estudiando metodología, y tiene unos apuntes magistrales, replantea el tema de la metodología, en un terreno realmente importante, porque lo va alejando de una tendencia que tenía el marxismo, de un material puro, de un material tosco, que en ese momento momento había asolado al movimiento marxista. Él lo rescata y lo replantea como Teoría del conocimiento, en la necesidad de la relación recíproca entre los objetivo y lo subjetivo, entre el pensamiento como praxis, como práctica concreta para comprender la realidad, dirigirlo y devolverla. En ese sentido absolutamente alejado del elitismo idealista, o del populismo mecánico. El considera que las masas, son un movimiento vital, que hay que introducirse, que hay que entrar, que hay que salir, que hay que recrear, en una especie de oficio filosófico-teórico, que se llama praxis.

La metáfora de su muerte: quería tocar acá, y también voy a dar algunas anécdotas personales pero que son muy importantes porque intento de esta manera, explicarme a mí mismo, esa dicotomía de Silvio que es lo que menos se conoce. Ese Silvio de producción de Teoría Política, como pensador y ese Silvio como hombre de acción, como militante, yo creo que su visita a Cuba produjoen él un importante impacto, un tremendo impacto. El va a Cuba en los años 60’s, justamente cuando deja de escribir, tiene una entrevista con el Ché, que duró 3/4 de hora, y que no fué buena, según lo que él me contó. No fue buena en el sentido, de que vino admirado del personaje, para nosotros en esa época, todo lo que pasaba en Cuba, era un desconocimiento absoluto. Moncada fue un asunto en una islita y no se sabía lo que había pasado, nosotros lo único que conocíamos de Cuba era a José Martí y la experiencia de los revolucionarios cubanos. Creo que acá (argentian) había venido un estudiante famoso, que después muere en el ataque al palacio de Batista, que era Echeverría. Pero no se conoce absolutamente nada… Él viene con dos cosas fundamentalmente. La entrevista con el Ché, y el famoso discurso «La historia me absolverá» de Fidel Castro, que él conoce allá. No ve a Fidel Castro, recorre la isla, habla mucho con la gente, y viene mudo, a nivel personal se siente mal… él se sentía muy mal. En la entrevista con el Ché, el se sintió como un profesor iluminado, posiblemente los interlocutores creían que él les iba a explicar cómo hacer la Revolución. Cómo había que hacer el Estado.

Véase: LA REVOLUCIÓN CUBANA. Su Significación Histórica por Silvio Frondizi (libro)

Pero no; dejó los libros, se vino acá y yo creo que eso significó en él, inconscientemente una especie de abandono en el desarrollo teórico y una decisión inquebrantable de incorporarse a la lucha revolucionaria y a la historia de los revolucionarios en esa década, fundamentalmente del país que fueron los años 60 y 70.

Él se introduce y no tiene un papel brillante en la lucha, en esa polémica de los organizaciones revolucionarias, en la elaboración de una conducción revolucionaria, no tiene un papel protagónico, era un militante más, sin embargo todo sus bagajes de conocimientos estaban ahí, y yo creo que en parte fueron lamentablemente desechados, por nosotros y por los protagonistas de ese proceso revolucionario de la década del 70. [Silvio Frondizi dirige la Revista Nuevo Hombre entre marzo y noviembre de 1972].

Por eso empezaba a plantear esto y afirmar lo que han dicho los oradores que me precedieron, en el uso de la palabra, en el sentido de que Silvio fue asesinado dos veces. Silvio muere después de dos semanas de resistir él personalmente y sólo, el asedio de las «Tres A». En su casa particular, armado con una 45′, yo la conocí, atrincherado en su casa, no queriéndose ir del país, queriendo morir en su patria, peleando y luchando como un revolucionario. A él lo matan en la casa, luchando, peleando, lo tienen que bajar de los pelos, por las escaleras, a puntapiés. Lo matan ahí, y después hacen un acto de necrofilia, de simulación, cuando lo llevan ya muerto, desecho a los campos de Ezeiza. Y le tiran 75 balazos en su cráneo. El sistema lo mató dos veces, lo mató peleando y lo mató muerto, es todo un símbolo de la época, del momento. Y además han sido los que han ganado por ahora esta pelea.

Lo que yo vengo aquí a plantear como cosa fundamental es no hacer actos simplemente donde vengamos ha hablar sobre las maravillas de Silvio, sino crear una estructura que permita divulgar la obra teórica de Silvio, que ha quedado detenida en los años 60’s, no solamente para consumirla sino para inspirar la creación de la teoría política, en este momento desaparecida del país.

*

Vea también:Ecured

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