La defensa Marxiana (Para ser un ignorante no se necesita ningún esfuerzo)

Leer y descargar en pdf aquí :La defensa marxiana (Para ser un ignorante..

Hijos La plata 2014 -1(respuesta en el foro de historiadores)
Nota de Abril de 2011

¿Cuantos miles de kilómetros de injurias y difamaciones hemos tenido que recorrer los socialistas revolucionarios desde 1848?. ¿A cuantos heroicos y brillantes seres sensibles ha condenado a la muerte cruel, al olvido en una sucia celda, dentro de un pozo, o en el fondo de una cloaca; sin otra compañía que sus mas profundas convicciones; el orden criminal de los negocios y sus enajenados circunspectos habladores?

La diferencia fundamental es que el socialismo como comprensión del mundo, interpela la conciencia y la voluntad de los sujetos. Y es precisamente por eso que no es posible leer a Carlos Marx, y seguir en el mismo sitio. El propio Hegel obliga a la tensión emotiva frente a su comprensión objetiva del mundo y de la historia de la sociedad.

Entonces; quien no esta dispuesto a abandonar la comodidad urbana y pequeñoburguesa, la seguridad del status quo; no tiene ninguna autoridad para medirse en las alturas históricas. Sus consideraciones no merecen ningún respeto.

Una, otra, y otra vez, Carlos Marx, y muchos otros millones de celebres y anónimos luchadores libertarios, desde el fondo del tiempo, les recuerdan al señor inquisidor del vaticano, al señor decano, a la señora que acaba de descubrir el ultimo éxito de la literatura de supermercado y al señor de la canción del verano; que la historia es tragedia y no una fiesta de energúmenos para el espectáculo televisivo, radial o literario. Que la ve dad se filtra como el agua entre las piedras y que mas tarde quizás, mucho mas tarde de lo humanamente necesario; la estupidez capitalista, el egoísmo neurótico compulsivo, y la enfermedad consumista, deberán ser superadas como condición necesaria para la salvación de la especie y el planeta.

El pensamiento de Marx expresa también la dimensión dramática de la acción humana, la condición que explica la eventualidad. El método que niega el saber como objeto. La comprensión que niega el conocimiento como mercancía. La consciencia en clave de acción política.

345506-abrazoEl pensamiento marxista es libertario, y así ha sido desde el comienzo, desde Saint Simón, y el Cristo de los judíos, hasta el fin de los días. Porqué la búsqueda marxiana es la de la realización de la condición sensible del ser a nivel de especie. Porque el hombre nace libre y solo libre de la dominación y la alienación del mercado podrá desarrollar todas las capacidades de su verdadera existencia animal.

Lo demás es mitología, fetichismo, metafísica, supercheria, alienación, y patología. Todo lo demás es mentira. Mentira que miente y necesita mentirse como argumento. Para negar lo que no puede desestimar. Los socialistas revolucionarios no rendimos tributo a ningún trono, ni a ninguna corona. Solo respeto personal y critica profana. La iglesia romana es la del Cristo Rey. El mismo Cristo Rey de los fascistas de Francisco Franco. El mismo rey, capitalista, blanco y europeo responsable de los noventa millones de indígenas americanos asesinados cruel y cobardemente, y de los cinco millones de latinoamericanos asesinados y desaparecidos por obra y gracia del piadoso imperio asesino de niños. El omnipotente rey dios dinero.

Pero el Cristo de la novela histórica nunca fue rey. El personaje abandonó todo lo que poseía y sentenció su suerte con aquello del ojo de la aguja. Fue Jesús y no el Cristo el que echó a los mercaderes del templo.

Jesús que fue prostituta, pescador, albañil. Ese Jesús; el cristo Palestino de la mitología romana; que nunca abusó sexualmente de niños indefensos. Ni bendijo genocidios, ni construyó catedrales, ni tampoco hizo ninguna de esas cosas que sus modernos mercenarios practican a diario en su nombre. Jesús era socialista, era comunitarista y por eso lo clavaron contra un tronco muerto. El Cristo, Jehova, Krishna. El Cristo no era cristiano. El Cristo no era mas que un mito semita.

Sin embargo Carlos Marx no lo es, Carlos el exiliado, el prófugo, no es ningún mito. Por eso los ideólogos de Roma necesitan mitificarlo. Reducirlo a otra letra en el catalogo. Otra anécdota. Otro lugar común en la cultura del consumo y la insatisfacción.

Pero Carlos que no era marxista, se ocupo ademas especialmente, de escribir todo lo necesario para explicarse su propia condición de animal histórico. Y del mismo modo en que ningún ser humano es ya, lo que antes ha sido, sino solo haciéndose, siéndose. Marx solo fue Marx siéndolo. En un lugar y un tiempo determinado.

¿Quién puede entonces? ¿desde que lugar?, ¿desde que miserable sillón de imbécil domesticador de cerebros, pretender desacreditar a millones de seres humanos, que como él renombrado señor europeo, han entregado mucho mas que su seguridad y su fortuna a la causa de la redención humana, material y terrenal. ¿Quien? ¿el señor pequeñoburgues adorador del alemán del superhombre solo y aislado en un universo inmaterial: que no entiende que la dimensión histórica es la dimensión del peligro. ¿El otro el de la tragedia stalinista?. ¿Que señora pequeñoburguesa puede atribuirse autoridad; de que índole; para juzgar a los que ya no esperan perder otra cosa que su propia vida?. Si nunca han estado dispuestos a comprometerse con otra cosa que la cuota de la tarjeta de crédito. Tienen todos ellos su lugar en el descompuesto coro de estúpidos que creen haber descubierto la pólvora. De los que nunca han hecho realmente nada importante por nadie.

Ni siquiera están seguros de saber lo que no quieren. Ni siquiera gozan del respeto y el buen amor de sus afectos mas cercanos. Entonces, ¿cuanto mas debemos soportar?.¿Cuanto mas debemos esperar la redención?.

Carlos Marx, insiste en que la libertad, la dignidad y la justicia no son actos de fe. Y en que mas vale practicar las libertarias convicciones, antes que prestar oídos y tiempo valioso al coro de esclavos. Como antes Carlos, el alemán. Como Ernesto el argentino. Como cualquiera de nuestros millones de ausentes, que no necesitan pedir disculpas, ni permiso a nadie, para reclamar su lugar en la historia; hacemos nuestra vida sin esperar comprensión del dueño del látigo y de sus sirvientes.

Desde el fondo del tiempo, todos nuestros amigos y hermanos queridos, una y miles de veces vuelven a afirmar con su silencioso ejemplo, que quienes no estén dispuestos a entregar su comodidad, su seguridad y hasta su vida por defender la vida de aquellos que no pueden defenderse; por defender esos principios humanamente trascendentes, bien pueden ocupar el lugar que les corresponde en el funeral de sus propias vidas, y cerrar para siempre el hocico.

Porqué, no es cierto que todos somos iguales; que todos valemos por lo mismo, la misma valía. Que la misma consideración y el mismo respecto merezcamos unos y otros. La cobardía, la ignorancia y la estupidez no representan ningún merito, ni requieren de ningún esfuerzo. Hacer argumento de esas conductas, no es ejemplo de elocuencia, sino imbecilidad y cinismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s