LOS TEÓLOGOS DEL PETEÉSE

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 Con citas célebres gratis a todo color
(no incluye pilas)

“Convendría decir que la teoría revolucionaria
como expresión de una verdad social,
está por encima de cualquier enunciado”
Ernesto Guevara

El ideologismo pretendidamente principista, de inestable andamiaje y mediocre estatura, que utiliza la dirigencia del peteése, intenta evitar compromisos políticos concretos en los territorios. Intenta evitar el debate de una verdadera política de unidad de todos los socialistas revolucionarios desde las bases, sin “aparatos”, sin chicanas y mas allá de las circunstancias electorales. El neo trotskismo espera lidiar políticamente con los guevaristas y el resto de la izquierda no partidaria, como lo hace con otras corrientes políticas; con cuatro frases hechas, un par de recortes de un manual de la cuarta Internacional y algún arranque neurótico. ¿Que pensará la dirección de Franja Morada sobre esto? ¿es Bergoglio Primero el enviado de Dios para unificar a la izquierda? Averíguelo a continuación

Antes que nada, es necesario decir que sea cual fuere la estrategia, una fuerza puede hacer política de alianzas con otros sectores o no hacerla, pero lo que no es posible, políticamente hablando, es suponer que las demás corrientes políticas, los demás sectores en disputa no existen o expresan aspectos insignificantes de la realidad solo porque resultan incómodos en los esquemas mentales del dirigente X o Y, entonces pueden ser negados en el análisis, ignorados, considerados anomalías. En concreto se “hace política” con ellos o sin ellos, (¿en contra o en paralelo?) pero siempre es necesario entender que los actores de los acontecimientos son reales, históricos. No conceptos. Tampoco la repetición de un guión preescrito.

De este modo, por ideologismo, impotencia y mediocridad, la iglesia posmoderna Kirchnerista es confundida con la Teología de la liberación, el Marxismo Latinoamericano es definido como “populismo nacionalista”, el chavismo es un movimiento carapintada, etc., etc. Se niega el análisis de la realidad y se lo reemplaza con consideraciones artificiales, anacrónicas y dogmáticas, cargadas de prejuicios y tergiversaciones, medias verdades, y conveniencias ocasionales.

Para salvar toda consideración del orden de los prejuicios históricos o personales, prejuicios con los que se nos insulta y sin embargo de los que siempre somos acusados, como “stalinistas” y “totalitarios”, “aventureros”, “tiranitos pequeñoburgueses”, etc., etc., vamos a citar las palabras de un ex militante del PST, sobreviviente de La Perla, un campo de exterminio de la dictadura Argentina. Ésta es su voz guardada en un viejo cassette grabado al final de una tarde de huelga y marchas contra el menemismo, después del trabajo que compartíamos, decía así:

“…los militares imaginaban, -te lo decían-, que todos nosotros eramos soldados enemigos, y entonces nos trataron de esa forma, osea como en Vietnam los yankees… no era de otro mundo… Si eras obrero, se metían a la fabrica. Se metían al hospital a buscar a los estudiantes; a los que estudiaban de medico y a los heridos. Después ya era con las mujeres, con los chicos… a todos. Encima el Che era cordobés, medico y guerrillero. -los milicos te decían: “… querían ser como el Che Guevara… Ahora están todos muertos igual que él…”

Porque acá los milicos te agarraban y te hacían como decía el Che; que yo lo leí después; que en Vietnam se habían experimentado todas las barbaridades que usaban acá… Nosotros no sabíamos combatir, solo algunos en mi sección, “poner caños” se decía, que por lo menos al principio hacían más ruido y humo que otra cosa, desde la época de la resistencia con los peronistas y la CGT de Córdoba… yo me acuerdo que se decía en el partido (PST) que Fidel Castro, y los del PC también lo decían, que lo “había mandado a Bolivia a morir al Che Guevara”, se decían todo tipo de cosas… pienso que Nahuel Moreno le tenia… como decir, como un miedo, un temor intelectual o no sé que, a Santucho… la leyenda negra empezó antes de la lucha armada. Pienso que Santucho y el ERP, con todo lo que pasaba… los gremios combativos… porque digan lo que digan pero la voz cantante la tenían los gremios combativos, y entre esos los de la izquierda mas guerrillera, nosotros íbamos al FAS, al MSB… Después de lo de Chile y después que se murió el viejo Perón… eramos muy jóvenes la mayoría, ¿como era que decían..?. Combatientes… tenían un diario muy bueno que escribía Santucho, se leía en DINFIA. Adentro de la FIAT. Pero Santucho con 15 mil obreros, bien organizados, como decía Trotsky: “conspirando”… hacíamos la revolución socialista; no era una ilusión o una ocurrencia; como se dice ahora una Utopía… los mismos militares te lo decían…”

En el orden ideológico, el materialismo vulgar es siempre un pensamiento pobre en determinaciones, arbitrario, caprichoso, que se detiene en descripciones sobre aspectos formales, obvios, o en hechos circunstanciales, colaterales. De este modo, y -por decisión política-, se le otorga o se le resta, importancia absoluta a determinados aspectos relativos o superficiales de los acontecimientos, haciendo siempre abstracción de aspectos unilaterales de la vida de los sujetos o del devenir histórico social.

Tomemos solo como ejemplo un asunto común entre los comentaristas neo trotskistas, la siempre presente necesidad de exaltar la figura de León Trotsky como “organizador del ejercito soviético”, “teórico comunista”, “líder obrero…” una predica que notablemente pasa por alto un aspecto histórico-político muy importante, olvida mencionar que Trotsky perteneció a la fracción menchevique del partido ruso hasta bien avanzado el proceso revolucionario.

En política, el “trotskimo” como movimiento real terminó con los Procesos de Moscú y el exilio de Trotsky. El asesinato de Trotsky fue consecuencia criminal de su aislamiento político. Trotsky y el trotskismo fueron parte de una experiencia colectiva, que involucró a decenas de miles o incluso millones de personas. Es decir que “el trotskismo”, también conocido como oposición de izquierda, fue una expresión de un movimiento real, en una época histórica, en una geografía determinada, etc., por tanto -experiencia colectiva situada históricamente- que al frustrarse y verse destruida como corriente política dentro del proceso social ruso, se vio imposibilitada de echar frutos como corriente internacional de acción política, sin raíces, la Cuarta Internacional trotskista fue siempre incapaz de sostener vínculos concretos con los procesos de la revolución mundial.

El trotskismo en sus variantes, paulatinamente abandonó la lucha de clases para convertirse en una corriente intelectual. Del modo que al día de hoy abrazar la militancia en el trotskismo no resulta demasiado diferente a incorporarse a cualquier tribu urbana o secta posmoderna. Se trata en general de un lenguaje auto-excluyente, sectario, rodeado de practicas identitarias ritualizadas. Discurso incendiario, practicas reformistas.

Esas experiencias políticas desde sus inicios en Argentina, sustituyeron la política por el sindicalismo. El marxismo como pensamiento crítico, como filosofía de la praxis, fue reemplazado por obrerismo y propaganda ideológica, siguiendo las modas europeas y los manuales de Nahuél Moreno. La lucha económica-reivindicativa es interpretada como lucha política. La lucha política obtiene siempre lecturas y apreciaciones de carácter ideológico, pero el debate ideológico en si mismo, es convertido en una pantomima de frases hechas, ocurrencias y arbitrariedades de ocasión. Toda crítica de la realidad se convierte en apología de los hechos consumados, en el plano político-sindical por ejemplo, esto representa ni más ni menos que el seguidismo de la política burguesa. Fraseología ultraizquierdista y banderas rojas. Fraccionalismo. Infantilismo. Ningún poder real.

Hablando en lenguaje leninista, no existe conducta más “espontaneista” que pasarse medio siglo buscando la vanguardia obrera y socialista en cada huelga y en cada manifestación popular.

Habiendo aclarado algunos de los muy diversos aspectos históricos e ideológicos antes tratados, se hace evidente el aspecto real de la discusión, es decir la dimensión política actual, la expresión real del movimiento práctico, y quedan entonces expuestas a la vista las derivas políticas del trotskismo rioplatense.

Debemos preguntarnos responsablemente ¿que relación guarda la interna del partido soviético, con la interna electoral dentro de las estructuras del Frente de Izquierda de Argentina?¿es la consigna Gobierno Obrero y Popular un programa de acción estratégico?. ¿Es imaginable un gobierno obrero y socialista sin revolución social?

Las preguntas mencionadas y un sinnúmero de otras preguntas posibles, imaginables, son sin duda materia para un análisis personal, que sugerimos al lector. Para terminar y a modo de ejercicio intelectual implicado en este debate, proponemos repasar unos cuantos párrafos fundamentales del pensamiento revolucionario comunista europeo. Movimiento, cultura, y tradición política, de la cual León Trotsky formó parte como destacado dirigente, junto a figuras como Kautsky y Plejanov.

(Continúa con citas sobre asuntos y problemáticas que el lector deberá incorporar al análisis)

 No sea Boludo

CAMARADA BUJARIN:

(dospuntos)

Para el estudio concreto de la situación concreta

“…Camaradas, las discusiones aquí entabladas producen en muchos de vosotros una impresión del siguiente carácter, aproximadamente: vienen dos individuos y se preguntan el uno al otro ¿qué es ese vaso que está encima de la tribuna?

Uno dice:

” es un cilindro de cristal, y maldito sea quien diga que eso no es así “.

El segundo dice:

” el vaso es un utensilio para beber, y maldito sea quien diga que eso no es así” (pág. 46 del libro de bujarin).

Con ese ejemplo el camarada Bujarin quiso, como ve el lector, explicarme de manera popular el daño de la unilateralidad. Acepto la explicación agradecido y, para demostrar con hechos mi gratitud, le respondo con una explicación popular sobre la diferencia entre el eclecticismo de la dialéctica.

El vaso es, indiscutiblemente, un cilindro de cristal y un utensilio para beber. Pero no sólo tiene estas dos propiedades, o cualidades, o aspectos, sino una infinidad de otras propiedades, cualidades, aspectos, vinculaciones e “intermediaciones” con todo el mundo restante. El vaso es un objeto pesado que puede arrojarse. Puede servir de pisapapeles, de recinto para una mariposa capturada, puede tener valor como objeto tallado o dibujado con arte, indistintamente por completo de si sirve o no para beber, de si está hecho de cristal, de si su forma es cilíndrica o no lo es del todo, y así sucesivamente.

Sigamos. Si ahora me hace falta un vaso como utensilio para beber, no me importa en absoluto saber si su forma es totalmente cilíndrica y si está hecho verdaderamente de cristal, mas, en cambio, importa que el fondo no esté resquebrajado, que no se corte uno los labios al utilizarlo, etc. Si no me hace falta para beber, sino para lo que sirve cualquier cilindro de cristal, entonces me sirve también un vaso con el fondo resquebrajado o incluso sin fondo en absoluto, etc.

Se trata de lógica formal a la que se limitan en las educación escolar. Aquí está precisamente el error teórico fundamental del camarada Bujarin, en que sustituye la dialéctica del marxismo con el eclecticismo…(…) La fuente “teórica” del error -ya que Bujarin ha planteado con su “vaso” la cuestión de la fuente teórica- es clara. El error teórico -en este caso, gnoseológico- de Bujarin consiste en que ha sustituido la dialéctica por el eclecticismo. Al plantear eclécticamente la cuestión, Bujarin se ha hecho un mar de confusiones y ha ido a parar con sus discursos en el sindicalismo. El error de Trotsky estriba en que ha sido unilateral, se ha dejado llevar por la pasión, ha exagerado y ha sido terco. La plataforma de Trotsky consiste en que el vaso es un utensilio para beber, en tanto que el vaso dado no tiene fondo.(…) (y deben limitarse, con enmiendas, en los grados inferiores), toma las definiciones formales, rigiéndose por lo que es más ordinario o lo que más a menudo salta a la vista, y se limita a eso. Si, al paso, se toman dos o más definiciones distintas y se unen de manera completamente fortuita (cilindro de cristal y utensilio para beber), obtenemos una definición ecléctica que indica diversos aspectos del objeto y nada más.

La lógica dialéctica requiere que sigamos más allá. Para conocer verdaderamente el objeto hay que abarcar y estudiar todos sus aspectos, todas sus vinculaciones e “intermediaciones”. Jamás lo conseguiremos por completo, pero la exigencia de la multilateralidad nos prevendrá contra los errores y el anquilosamiento. Eso primero. Segundo, la lógica dialéctica requiere que el objeto se tome en su desarrollo, en su “automovimiento” (como dice Hegel a veces), en su cambio. Con relación al vaso, eso no queda claro en seguida, pero el vaso tampoco es inmutable, cambia, sobre todo, su destino, su uso, su vinculación con el mundo circundante. Tercero, toda la práctica de los hombres debe entrar en la “definición” completa del objeto como criterio de la verdad y como determinante práctico de la vinculación del objeto con lo necesario para el hombre. Cuarto, la lógica dialéctica enseña que “no existe verdad abstracta, que la verdad siempre es concreta”, como le era grato decir, tras Hegel, al difunto Plejánov, (Entre paréntesis, creo oportuno señalar para los jóvenes miembros del partido que no se puede ser comunista consciente, de verdad, sin estudiar -precisamente estudiar- todo lo que Plejánov escribió de filosofía, pues es lo mejor de toda la literatura internacional del marxismo

Por supuesto, no he agotado el concepto de la lógica dialéctica. Mas por ahora baste con lo dicho (…) Pondré un ejemplo para que la explicación quede más clara. No sé absolutamente nada de los insurgentes y revolucionarios del Sur de China (excepto dos o tres artículos de Sun Yat-sen y algunos libros y artículos de periódicos que leí hace muchos años). Como quiera que allí se producen insurrecciones, probablemente hay también discusiones entre el chino N° 1, que dice que la sublevación es producto de la lucha de clases más enconada que ha abarcado a toda la nación, y el chino N° 2, que dice que la sublevación es un arte.

Sin saber nada más puedo escribir tesis como las de Bujarin: “por un lado… por otro lado”. Uno no ha tenido suficientemente en cuenta el “aspecto” del arte; otro, el “aspecto del enconamiento”, etc. Eso es eclecticismo muerto y sin contenido, pues no hay estudio concreto de la discusión dada, de la cuestión dada, de su enfoque dado, etc. ..”

V. I. Lenin. “Otra vez sobre la cuestión de los sindicatos” 16 de septiembre de 1917 Obras Completas, 5ª ed. en ruso, t. 34, págs. 144-150

“…Queremos la abolición de las clases. ¿Cuál es el medio para alcanzarla? La dominación política del proletariado. Y cuando en todas partes se han puesto de acuerdo sobre ello, ¡se nos pide que no nos mezclemos en la política!

Todos los abstencionistas se llaman revolucionarios y hasta revolucionarios por excelencia. Pero la revolución es el acto supremo de la política; el que la quiere, debe querer el medio, la acción política que la prepara, que proporciona a los obreros la educación para la revolución y sin la cual los obreros, al día siguiente de la lucha, serán siempre engañados (…) Se dice que toda acción política implica el reconocimiento del estado de cosas existente. Pero cuando este estado de cosas nos da medios para luchar contra él, no recurrir a ellos, significa no reconocer el estado de cosas existente…”

Federico Engels “Sobre la acción política de la clase obrera” – Discurso en la Conferencia de Londres. 1871

“ Mas el pensar teórico sólo es un don natural en lo que a la capacidad se refiere. Esta capacidad ha de ser cultivada y desarrollada, y hasta hoy, no existe más remedio para su cultivo y desarrollo que el estudio de la filosofía anterior.

El pensamiento teórico de toda época, incluyendo, por tanto, el de la nuestra, es un producto histórico que en períodos distintos reviste formas muy distintas y asume, por lo tanto, un contenido muy distinto. Como todas las ciencias, la ciencia del pensamiento es, por consiguiente, una ciencia histórica, la ciencia del desarrollo histórico del pensamiento humano. Y esto tiene también su importancia en lo que afecta a la aplicación práctica del pensamiento a los campos empíricos.

Porque, primeramente, la teoría de las leyes del pensamiento no es, ni mucho menos, una «verdad eterna» establecida de una vez para siempre como se lo imagina el espíritu del filisteo en cuanto oye la palabra «lógica». La misma lógica formal sigue siendo objeto de enconados debates desde Aristóteles hasta nuestros días. Y por lo que a la dialéctica se refiere, hasta hoy sólo ha sido investigada detenidamente por dos pensadores: por Aristóteles y por Hegel.”

Federico Engels “Antiguo prologo a “Anti-Dühring”

“…La huelga de masas, como nos lo demuestra la Revolución Rusa, es un fenómeno tan variable que refleja todas las fases de la lucha política y económica, todas las etapas y factores que intervienen en la revolución. Su adaptabilidad, su eficiencia, los factores que la originan, cambian constantemente. Súbitamente, cuando la revolución parece haber llegado a un estrecho callejón sin salida sobre el cual resulta imposible hacer ningún tipo de cálculo con alguna seguridad, le abre nuevas y amplias perspectivas. Ora cae como una gran catarata sobre todo el reino, ora se divide en una gigantesca red de angostos arroyuelos; ora brota del suelo como un fresco manantial o se pierde completamente como un río subterráneo. Las huelgas políticas y las económicas, las huelgas de masas y las parciales, las huelgas de protesta y las de lucha, las huelgas generales de determinadas ramas de la industria y las huelgas generales en determinadas ciudades, las pacíficas luchas salariales y las masacres callejeras, las peleas en las barricadas; todas se entrecruzan, corren paralelas, se encuentran, se interpenetran y se superponen; es una cambiante marea de fenómenos en incesante movimiento. Y la ley que rige el movimiento de estos fenómenos es clara: no reside en la huelga de masas misma ni en sus detalles técnicos sino en las proporciones políticas y sociales de las fuerzas de la revolución.

La huelga de masas es simplemente la forma de la lucha revolucionaria. Todo desnivel en las relaciones de las fuerzas en lucha, en el desarrollo de los partidos y en las divisiones de clase, en la posición de la contrarrevolución, inmediatamente influye sobre la actividad de la huelga de mil maneras invisibles y apenas controlables. Pero la acción misma de la huelga no se detiene un solo minuto. Solamente altera sus formas, sus dimensiones, sus efectos.

Es el pulso vivo de la revolución y al mismo tiempo su motor más poderoso. En una palabra, la huelga de masas, como nos lo demuestra la Revolución Rusa, no es un método artesanal descubierto por un razonamiento sutil con el propósito de hacer más efectiva la lucha proletaria, sino el método de movimiento de la masa proletaria, la forma fenoménica de la lucha proletaria en la revolución…”

Rosa Luxemburgo. “Huelga de masas, partido y sindicatos” . 1910

“… No debe extrañarnos el que la violencia fuera una de las razones fundamentales en la vuelta al método dialéctico de los marxistas porque la violencia, en general y sin mayores precisiones ahora, es la síntesis de todas las contradicciones sociales irreconciliables en sus momentos decisivos, de salto de la cantidad a una nueva calidad.

Es entonces, con el surgimiento de lo nuevo, cuando se pone a prueba la veracidad o el error de las teorías anteriores. La dialéctica sostiene que es el criterio de la práctica el que decide, en última instancia, la corrección o falsedad de una teoría, la que fuera. En el ámbito de la sociedad, las contradicciones que no tienen solución en el marco establecido porque éste depende precisamente de la pervivencia de esa contradicción –la explotación del proletariado por la burguesía, la opresión nacional y de sexo-género, etc.– sólo pueden dar un salto cualitativo por medio de la violencia revolucionaria, y sólo pueden mantenerse dentro de lo estático, sólo puede mantenerse esa explotación, opresión y dominación, mediante la violencia represiva como último instrumento. Una vez que la lucha de contrarios ha un punto crítico de no retorno, de salto a lo nuevo, de bifurcación o fracaso, en estos momentos es cuando todo el pensamiento anterior es puesto a examen, al veredicto de la práctica social. No existe otra posibilidad una vez que se ha llegado a ese momento crítico. Antes, mientras sólo se producen aumentos de cantidad de tensiones, problemas y crisis aisladas y parciales, las teorías no son cuestionadas en su totalidad sino sólo en aquellas partes cuestionadas por las crisis específicas, pudiéndose intervenir sobre ellas mejorándolas en su aislamiento relativo y analítico salvando la situación en su conjunto.

Pero una vez superada esta fase de agudización, las crisis devienen en totales, en sistémicas y estructurales porque su síntesis supera en calidad a la suma de sus partes aisladas. La violencia aparece entonces como la partera de la historia y por ello es entonces cuando las teorías anteriores son confirmadas o negadas. La dialéctica permite comprender esta dinámica críticamente y, a la vez, realizar la autocrítica de quienes se han equivocado. Por eso es obligado volver a ella, porque no hay otro método capaz de hacerlo.

Ahora bien, y aquí llegamos a la segunda constante, la vuelta a la dialéctica nunca se realiza en las condiciones del pasado, de lo ya sabido, sino en la doble tensión entre recuperar el método dialéctico y a la vez hacerlo en condiciones nuevas, diferentes a las del pasado, con lo que las preguntas e inquietudes, las necesidades, son nuevas.

O sea, la tensión creativa consiste en el doble y a la vez simultáneo proceso de, por un lado, recuperar la valía esencial y permanente de la dialéctica y, por otro lado, a la vez, hacerlo desde y para preguntas y necesidades que han surgido en una situación nueva, que supera y desborda a la anterior. Esta es una constante obligada al método dialéctico que siempre se mueve en el proceso permanente de interacción entre lo viejo y lo nuevo. Por esto, los marxistas que vuelven a la dialéctica no dudan en releer todo lo anterior pero buscando profundizar en aquellas partes de su contenido que aún no habían podido desarrollarse creativamente, descubrir el método de aplicación práctica de sus principios a la luz de las nuevas contradicciones y, lo que es decisivo, enriquecer y ampliar el método con nuevas aportaciones que sólo podían realizarse con el previo desarrollo de las contradicciones objetivas…”

Iñaki Gil de San Vicente “La violencia es la síntesis de todas las contradicciones sociales” La Dialéctica como arma, método, concepción y arte.

“… El tan conocido debate sobre si un revolucionario prisionero puede ser libre y si es más libre que su carcelero, se sustenta sobre un malentendido. El fondo de la querella es una ausencia de diferenciación entre la libertad y la independencia. Un revolucionario prisionero está privado de su libertad, pero puede salvaguardar su independencia. La independencia no significa hacer lo que hacen los otros, pero no significa tampoco hacer cualquier cosa sin tener en cuenta a los demás. No significa que no se dependa en nada de los demás o que uno se aísle de ellos. Ser independiente es tener con los demás una relación tal que la libertad puede producirse en ella, es decir, realizarse en ella. La independencia es la historicidad: es un centro activo donde se interpenetran el pasado y el porvenir, es una totalización en la que se reproduce y se anima en lo particular (en lo individual) lo que es común a lo humano.”

Karel Kosik “ El individuo y la historia” “L’Homme et la societé” nº 9, julio-septiembre 1968

“La libertad está más allá de la necesidad…” Carlos Marx. “El Capital”. Tomo III. Cap. 48

“ la tradición es, en todos los campos ideológicos, una gran fuerza conservadora…” Federico Engels “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”

“El socialismo no es, precisamente, un problema de cuchillo y tenedor, sino un movimiento cultural, una grande y poderosa concepción del mundo”

Rosa Luxemburg a Franz Mehring “Correspondencia privada”. 1916

“la fraternidad de los oprimidos está sometida a una presión que la concentra, la fortalece y la hace más sensible…”

Julis Fucik.. Reportaje al pie de la horca

“El revolucionarismo vulgar no entiende que la palabra es también un acto”

V. I. Lenin. ¿Que Hacer?

“…el conocimiento humano no sólo refleja el mundo objetivo, sino que también lo crea”

V. I. Lenin. Cuadernos filosóficos

“la verdad reside en el proceso mismo de la praxis. Y podemos agregar; de la praxis, como expresión de la totalidad”

Sílvio Frondizi. “Interpretación Materialista dialéctica de nuestra época”

“…La tesis de que todo lo real es racional, se resuelve, siguiendo todas las reglas del método dialéctico hegeliano, con esta otra: todo lo que existe merece perecer. Y en esto precisamente estribaba la verdadera significación y el carácter revolucionario de la filosofía hegeliana (a la que habremos de limitarnos aquí, como remate de todo el movimiento filosófico iniciado con Kant): en que daba al traste para siempre con el carácter definitivo de todos los resultados del pensamiento y de la acción del hombre. En Hegel, la verdad que trataba de conocer la filosofía no era ya una colección de tesis dogmáticas fijas que, una vez encontradas, sólo haya que aprenderse de memoria; ahora, la verdad residía en el proceso mismo del conocimiento. “

Federico Engels. Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. 1888

“El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico.”

Carlos Marx. Tesis II. Tesis sobre Feuerbach

“Toda vida social es esencialmente práctica. Todos los misterios que inducen a la teoría al misticismo encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta practica…”

Carlos Marx. Tesis VIII. Tesis sobre Feuerbach

“ Lo concreto es concreto, ya que constituye la síntesis de múltiples determinaciones, osea la unidad de la diversidad. Para el pensamiento constituye un procesos de síntesis y un resultado, no un punto de partida. [aunque] Es para nosotros el punto de partida de la realidad, y por tanto de la intuición y de la representación. En el primer caso, la concepción plena se disuelve en concepciones abstractas; en el segundo las nociones abstractas permiten recrear lo concreto por la vía del pensamiento. Hegel cayó en la ilusión de concebir lo real como el resultado del pensamiento que se concentra en si mismo, se profundiza y se mueve por sí mismo; mientras que el método que consiste en elevarse de lo abstracto a lo concreto es, para el pensamiento, la manera de apropiarse lo concreto, osea la manera de recrearlo bajo la forma de lo concreto pensado. Pero éste no es en modo alguno el proceso de la génesis de lo concreto mismo. En efecto, la categoría económica más simple –por ejemplo el valor de cambio– supone un población, y esta produce en determinadas condiciones; supone ademas cierto tipo de familia, de comunidad o de estado,etc.(…) en la medida en que la totalidad concreta (puesto que es totalidad pensada o representación intelectual de lo concreto) es producto del pensamiento y de la representación. Pero no es producto en absoluto del concepto que se engendraría a sí mismo, que pensaría aparte y por encima de la percepción y la representación: es producto de la elaboración de los conceptos partiendo de la percepción y de la intuición. Así la totalidad que se manifiesta en la mente como un todo pensado es producto del cerebro pensante que se apropia del mundo de la única manera posible. La apropiación practica e intelectual del mundo por el arte y la religión es enteramente diferente.

En tanto que la mente posee una actividad puramente especulativa y teórica, el sujeto real subsiste de manera autónoma, aparte de la mente. Por eso es que, también en el método teórico es necesario que el sujeto -la sociedad obre constantemente sobre la mente como condición previa (…)

En lo que concierne a las ciencias históricas y sociales, hay que tener presente que el sujeto – en este caso la sociedad burguesa moderna – está dado a la vez en la realidad y en la mente. Las categorías expresan por tanto formas y modos de la existencia, y con frecuencia simples aspectos de esta sociedad, de este sujeto: desde el punto de vista científico, su existencia es anterior al momento en que se comienza a hablar de ella como tal.(…) en todas las formaciones sociales, una producción dada es la que asigna a todas las otras su rango y su importancia …”

Carlos Marx Grundisse. (o lineas fundamentales de la crítica de la economía política)“ El método en la economía política”. (1851-1859)

“Lo concreto es concreto, -dice Marx-, porque es la síntesis de varias determinaciones, y por tanto, unidad de lo múltiple.” El idealismo cae aquí en la ilusión que consiste en confundir este proceso de reproducción de la realidad con el proceso de edificación de la realidad misma. Porque,“en el pensamiento, lo concreto aparece como un proceso de síntesis, como un resultado y no como punto de partida, a pesar de ser el punto de partida real y también, por consiguiente, el punto de partida de la intuición y de la representación”.

Georgy Lukács. Historia y conciencia de clase

“…toda afirmación filosófica que se postule como algo universal al margen de la historia y la política se convierte en pura metafísica. Las verdades de la metafísica no tienen tiempo ni espacio, son (falsamente) universales y abstractas. Están separadas de la vida histórica de la humanidad; en sus formulaciones hacen completa abstracción de dicha historia y jamás explicitan los condicionamientos sociales de los que surgen los términos planteados.”

Antonio Gramsci: Cuadernos de la cárcel. Edición crítica de Valentino GerratanaMéxico, ERA, 2000. Tomo 4, pp.266]

“…La escuela filantrópica es la escuela humanitaria perfeccionada. Niega la necesidad del antagonismo, quiere convertir a todos los hombres en burgueses; quiere realizar la teoría por el hecho de que la misma se distingue de la práctica y no encierra antagonismos. Es superfluo decir que en la teoría es fácil hacer abstracción de las contradicciones que se encuentran a cada instante en la realidad.”

Carlos Marx. Miseria de la filosofía, (séptima y última observación), México, Siglo XXI, 1973, pag. 95, 101.

“… Conocemos sólo una ciencia, la ciencia de la historia. Se puede enfocar la historia desde dos ángulos, se puede dividirla en historia de la naturaleza e historia de los hombres. Sin embargo, las dos son inseparables: mientras existan los hombres, la historia de la naturaleza y la historia de los hombres se condicionan mutuamente. La historia de la naturaleza, las llamadas ciencias naturales, no nos interesa aquí, en cambio tenemos que examinar la historia de los hombres, puesto que casi toda la ideología se reduce ya bien a la interpretación tergiversada de esta historia, ya bien a la abstracción completa de la misma. La propia ideología no es más que uno de tantos aspectos de esta historia. (…)

Las premisas de que partimos no son arbitrarias, no son dogmas, sino premisas reales, de las que sólo es posible abstraerse en la imaginación. Son los individuos reales, su acción y sus condiciones materiales de vida, tanto aquellas con que se han encontrado ya hechas, como las engendradas por su propia acción. Estas premisas pueden comprobarse, consiguientemente, por la vía puramente empírica. La primera premisa de toda historia humana es, naturalmente, la existencia de individuos humanos vivientes. El primer estado que cabe constatar es, por tanto, la organización corpórea de estos individuos y, como consecuencia de ello, su relación con el resto de la naturaleza. No podemos entrar a examinar aquí, naturalmente, ni la contextura física de los hombres mismos ni las condiciones naturales con que los hombres se encuentran: las geológicas, las oro-hidrográficas, las climáticas y las de otro tipo. Toda historiografía tiene necesariamente que partir de estos fundamentos naturales y de la modificación que experimentan en el curso de la historia por la acción de los hombres.

Podemos distinguir a los hombres de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero los hombres mismos comienzan a ver la diferencia entre ellos y los animales tan pronto comienzan a producir sus medios de vida, paso este que se halla condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material.

El modo de producir los medios de vida de los hombres depende, ante todo, de la naturaleza misma de los medios de vida con que se encuentran y que hay que reproducir.

Este modo de producción no debe considerarse solamente en el sentido de la reproducción de la existencia física de los individuos. Es ya, más bien, un determinado modo de la actividad de estos individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un determinado modo de vida de los mismos. Los individuos son tal y como manifiestan su vida. Lo que son coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo de cómo producen. Lo que los individuos son depende, por tanto, de las condiciones materiales de su producción. Esta producción sólo aparece al multiplicarse la población. Y presupone, a su vez, un trato [Verkehr] entre los individuos. La forma de esté intercambio se halla condicionada, a su vez, por la producción. (…)

…en general, no se puede liberar a los hombres mientras no estén en condiciones de asegurarse plenamente comida, bebida, vivienda y ropa de adecuada calidad y en suficiente cantidad. La “liberación” es un acto histórico y no mental, y conducirán a ella las relaciones históricas, el estado de la industria, del comercio, de la agricultura, de las relaciones (…) de lo que se trata en realidad y para el materialista práctico, es decir, para el comunista, es de revolucionar el mundo existente, de atacar prácticamente y de hacer cambiar las cosas con que nos encontramos (…) la famosísima “unidad del hombre con la naturaleza” ha consistido siempre en la industria, siendo de uno u otro modo según el mayor o menor desarrollo de la industria en cada época, lo mismo que la «lucha» del hombre con la naturaleza, hasta el desarrollo de sus fuerzas productivas sobre la base correspondiente. La industria y el comercio, la producción y el intercambio de los medios de vida condicionan, por su parte, y se hallan, a su vez, condicionados en cuanto al modo de funcionar por la distribución, por la estructura de las diversas clases sociales (…) Nos encontramos, pues, con el hecho de que determinados individuos que se dedican de un determinado modo a la producción, contraen entre sí estas relaciones sociales y políticas determinadas. La observación empírica tiene necesariamente que poner de relieve en cada caso concreto, empíricamente y sin ninguna clase de embaucamiento y especulación, la relación existente entre la estructura social y política y la producción. La estructura social y el Estado brotan constantemente del proceso de vida de individuos determinados [históricamente]; pero de estos individuos, no como puedan presentarse ante la imaginación propia o ajena, sino tal y como realmente son; es decir, tal y como actúan y como producen materialmente y, por tanto, tal y como desarrollan sus actividades bajo determinados límites, premisas y condiciones materiales, independientes de su voluntad.

La producción de las ideas, las representaciones y la conciencia aparece, al principio, directamente entrelazada con la actividad material y el trato material de los hombres, como el lenguaje de la vida real.

La formación de las ideas, el pensamiento, el trato espiritual de los hombres se presentan aquí todavía como emanación directa de su comportamiento material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual, tal y como se manifiesta en el lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de un pueblo. Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero se trata de hombres reales y activos tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el trato que a él corresponde, hasta llegar a sus formas más lejanas. La conciencia [das Bewusstsein] jamás puede ser otra cosa que el ser consciente [das bewusste Sein], y el ser de los hombres es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología, los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en la cámara oscura, este fenómeno proviene igualmente de su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina proviene de su proceso de vida directamente físico.

Totalmente al contrario de lo que ocurre en la filosofía alemana, que desciende del cielo sobre la tierra, aquí se asciende de la tierra al cielo. Es decir, no se parte de lo que los hombres dicen, se representan o se imaginan, ni tampoco del hombre predicado, pensado, representado o imaginado, para llegar, arrancando de aquí, al hombre de carne y hueso; se parte del hombre que realmente actúa y, arrancando de su proceso de vida real, se expone también el desarrollo de los reflejos ideológicos y de los ecos de este proceso de vida. También las formaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y ligado a condiciones materiales. La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las formas de conciencia que a ellos correspondan pierden, así, la apariencia de su propia sustantividad. No tienen su propia historia ni su propio desarrollo, sino que los hombres que desarrollan su producción material y su trato material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia. Desde el primer punto de vista, se parte de la conciencia como si fuera un individuo viviente; desde el segundo punto de vista, que es el que corresponde a la vida real, se parte del mismo individuo real viviente y se considera la conciencia solamente como su conciencia.

Y este modo de considerar las cosas posee sus premisas. Parte de las condicionas reales y no las pierde de vista ni por un momento. Sus premisas son los hombres, pero no tomados en un aislamiento y rigidez fantástica, sino en su proceso de desarrollo real y empíricamente registrable, bajo la acción de determinadas condiciones. En cuanto se expone este proceso activo de vida, la historia deja de ser una colección de hechos muertos, como lo es para los empíricos, todavía abstractos, o una acción imaginaria de sujetos imaginarios, como lo es para los idealistas.

Allí donde termina la especulación, en la vida real, comienza también la ciencia real y positiva, la exposición de la acción práctica, del proceso práctico de desarrollo de los hombres. Terminan allí las frases sobre la conciencia y pasa a ocupar su sitio el saber real. La filosofía independiente pierde, con la exposición de la realidad, el medio en que puede existir. En lugar de ella, puede aparecer, a lo sumo, un compendio de los resultados más generales, abstraídos de la consideración del desarrollo histórico de los hombres. Estas abstracciones de por sí, separadas de la historia real, carecen de todo valor. Sólo pueden servir para facilitar la ordenación del material histórico, para indicar la sucesión de sus diferentes estratos. Pero no ofrecen en modo alguno, como la filosofía, receta o patrón con arreglo al cual puedan aderezarse las épocas históricas. Por el contrario, la dificultad comienza allí donde se aborda la consideración y ordenación del material, sea de una época pasada o del presente, la exposición real de las cosas. La eliminación de estas dificultades se encuentra condicionada por premisas que en modo alguno pueden darse aquí, pues se derivan siempre del estudio del proceso de vida real y de la acción de los individuos en cada época.”

Carlos Marx y Federico Engels  La Ideología Alemana “Oposición entre las concepciones materialista e idealista” (1846-1847)

“La antigua concepción, en la que el hombre aparece siempre (en una definición nacional, religiosa o política por más ajustada que sea) como el objetivo de la producción, parece mucho más excelsa que el mundo moderno, en el que la producción es el objetivo del hombre y la riqueza el objetivo de la producción. De hecho, cuando se elimina la estrecha forma burguesa, ¿qué es la riqueza, si no la universalidad de las necesidades, capacidades, placeres, poderes productivos, etc., de los individuos, producidos en el intercambio universal? ¿Qué es si no el completo desarrollo del control humano sobre las fuerzas de la naturaleza, las de su propia naturaleza así como las de la llamada “naturaleza”? ¿Qué si no la absoluta elaboración de sus disposiciones creativas, sin más precondiciones que la evolución histórica antecedente que convierte la totalidad de esta evolución -es decir, la evolución de todas las potencias humanas como tales, sin que estén ajustadas a ninguna norma previamente establecida- en un fin en sí misma? ¿Qué es si no una situación en la que el hombre no se reproduce de ninguna forma determinada, sino que produce su totalidad? ¿Dónde no trata de ser algo formado por el pasado, sino que está en el movimiento absoluto de transformación? En la economía política burguesa -y en la época de producción a la que corresponde- esta completa elaboración de lo que yace en el interior del hombre aparece como la total alienación, y la destrucción de todos los objetivos parciales, fijados como el sacrificio del fin en sí mismo a una coacción totalmente externa.”

Carlos Marx. Grundisse der kritik der politischen Ökonomie. 1858

“…Mientras que el poder del Estado era crucial para el gobierno de clase, la autoridad de los capitalistas sobre los trabajadores como tales recae en sus titulares solo como personificación de los requisitos de trabajo que se imponen al trabajador, no recae en ellos en su condición de gobernantes políticos o teocráticos, tal como solía ocurrir en los antiguos modos de producción”

Carlos Marx Werke 1. III, Pag. 888

“…Este poder ejecutivo con su inmensa organización burocrática y militar, con su compleja y artificiosa maquinaria de Estado, un ejercito de funcionarios (…) surgió en la época de la monarquía absoluta, de la decadencia del régimen feudal, que dicho organismo contribuyó a acelerar. Los privilegios sectoriales de los terratenientes y de las ciudades se convirtieron en otros tantos atributos del poder del Estado, los dignatarios feudales en dignatarios retribuidos “

Carlos Marx El dieciocho brumario de Luis Bonaparte. 1852

“…La antítesis directa del Imperialismo [de Luis Bonaparte] era la comuna. El grito de “república social”, con que la revolución de febrero fue anunciada por el proletariado de París, no expresaba más que el vago anhelo de una república que no acabase solo con la forma monárquica de la dominación de clase, sino con la propia dominación de clase. La Comuna era la base positiva de esta república. “

Carlos Marx. La guerra civil en Francia. 1871

“ cualquier niño sabe que monarquía y república son formas de gobierno distintas. Al señor Kautsky es necesario demostrarle que estas dos formas de gobierno, como todas las “formas de gobierno” de transición bajo el capitalismo, no son sino variedades del Estado burgués, es decir, de la dictadura de la burguesía. En fin, hablar de formas de gobierno es falsificar a Marx de manera no sólo necia, sino torpe, porque Marx, bien claramente, se refiere a la forma o tipo de Estado, y no a la forma de gobierno. ”

V. I. Lenin La revolución proletaria y el renegado Kautsky

“La gran industria ha creado el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de América. El mercado mundial aceleró prodigiosamente el desarrollo del comercio, de la navegación y de los medios de transporte por tierra. Este desarrollo influyó, a su vez, en el auge de la industria, y a medida que se iban extendiendo la industria, el comercio, la navegación y los ferrocarriles, desarrollábase la burguesía, multiplicando sus capitales y relegando a segundo término a todas las clases legadas por la Edad Media.

La burguesía moderna, como vemos, es ya de por sí fruto de un largo proceso de desarrollo, de una serie de revoluciones en el modo de producción y de cambio.

Cada etapa de la evolución recorrida por la burguesía ha ido acompañada del correspondiente progreso político. Estamento oprimido bajo la dominación de los señores feudales; asociación armada y autónoma en la comuna, [ciudades nacientes] en unos sitios. República urbana independiente; en otros, tercer estado tributario de la monarquía; después, durante el período de la manufactura, contrapeso de la nobleza en las monarquías estamentales o absolutas y, en general, piedra angular de las grandes monarquías, la burguesía, después del establecimiento de la gran industria y del mercado universal, conquistó finalmente la hegemonía exclusiva del poder político en el Estado representativo moderno. El Gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa. (…) Hemos visto, pues, que los medios de producción y de cambio sobre cuya base se ha formado la burguesía, fueron creados en la sociedad feudal. Al alcanzar un cierto grado de desarrollo, estos medios de producción y de cambio, las condiciones en que la sociedad feudal producía y cambiaba, la organización feudal de la agricultura y de la industria manufacturera, en una palabra, las relaciones feudales de propiedad, cesaron de corresponder a las fuerzas productivas ya desarrolladas. Frenaban la producción en lugar de impulsada. Se transformaron en otras tantas trabas. Era preciso romper esas trabas, y las rompieron.

En su lugar se estableció la libre concurrencia, con una constitución social y política adecuada a ella y con la dominación económica y política de la clase burguesa…”

Carlos Marx y Federico Engels Manifiesto del partido comunista

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