konkret-70

COMUNIDADES AUTÓNOMAS RESISTENCIA Y AUTOGOBIERNO. Hacia una nueva linea de acción estratégica

konkret-70

KONKRET 3 en pdf

KONKRET 3 para imprimir

COMUNIDADES AUTÓNOMAS
RESISTENCIA Y AUTOGOBIERNO
HACIA UNA NUEVA LINEA DE ACCIÓN ESTRATÉGICA

Diciembre 2005 – Febrero 2016
– File: Konkret 003 – público: 8/10/2016 –

“…Lo que es falso no es el materialismo de esta forma de vida, sino la falta de libertad y la represión que encubre: reificación total en el fetichismo de la mercancía. Se hace tanto más difícil traspasar esta forma de vida, en tanto que la satisfacción aumenta en función de la masa de mercancías. La satisfacción instintiva en el sistema de la no-libertad ayuda al sistema a perpetuarse. Ésta es la función social del nivel de vida creciente en las formas racionalizadas e interiorizadas de la dominación.

La mejor satisfacción de las necesidades, es ciertamente el contenido y el fin de toda liberación, pero, al progresar hacia este fin, la libertad debe llegar a ser una necesidad instintiva y, en cuanto tal, debe mediatizar las demás necesidades, tanto las necesidades mediatizadas, como las necesidades inmediatas.

Es preciso suprimir el carácter ideológico y polvoriento de esta reivindicación: la liberación comienza con la necesidad no sublimada, allí donde es primero reprimida.

En este sentido, es libidinal: Eros en tanto que “instinto de vida” (Freud). Contra-fuerza primitiva opuesta a la energía instintiva agresiva y destructiva [Tánatos] y a su activación social. Es en el instinto de libertad no sublimado donde se hunden las raíces de una libertad política y social; exigencias de una forma de vida en la que incluso la agresión y la destrucción sublimadas estuviesen al servicio del Eros, es decir, de la construcción de un mundo pacifico. Siglos de represión instintiva han recubierto este elemento político de Eros: la concentración de la energía erótica en la sensualidad genital impide la trascendencia del Eros hacia otra “zonas” del cuerpo y hacia su medio ambiente, impide su fuerza revolucionaria y creadora. Allí donde hoy se despliega la libido como tal fuerza, tiene que servir al proceso de producción agresivo y a sus consecuencias, integrándose en el valor de cambio. En todas partes reina la agresión de la lucha por la existencia: a escala individual, nacional, internacional, esta agresión determina el sistema de las necesidades…”

Herbert Marcuse. El hombre Unidimensional
Prefacio a la edición francesa. Febrero de 1967

“…El hombre total es, pues, sujeto y objeto del devenir. Es el sujeto viviente que se opone al objeto y supera esa posición. Es el sujeto escindido en actividades parciales y en determinaciones dispersas que elimina esa dispersión. Es sujeto de la acción, y, al mismo tiempo, su objeto final, su producto, aún mientras parece estar sólo produciendo objetos exteriores. El hombre total es el hombre desalienado, dueño ya de sí mismo como individuo, como ser social y como humanidad.”

Una filosofía materialista y práctica no puede presentar un ideal trascendente; su ideal debe ser función de la realidad, debe tener raíces en esa realidad y existir en ella virtualmente. La Idea del hombre total satisface esa exigencia. Pero además, la realidad de lo humanamente posible puede ser determinada científicamente, por medio de investigaciones económicas, sociológicas y psicológicas.

“El fin de la alienación humana será ‘el retorno del hombre a sí mismo’, es decir, la reunificación de todos los elementos de lo humano. Ese ‘naturalismo acabado’ coincide con el humanismo. Creará el hombre humano conservando toda la riqueza del desarrollo. Es el verdadero fin de la disputa entre existencia y esencia, objetivación y afirmación de sí, libertad y necesidad, individuo y especie. Resuelve el misterio de la historia y sabe que lo resuelve.”

Manuscritos Económicos y Filosóficos
Archivo Marx-Engels, III. p. 127

 

Extraigamos una conclusión a todo lo dicho; es relativamente sencillo hacerlo. Cualquier fuerza social que quiera reemplazar a la burguesía en la conducción del mundo, debe desarrollar una concepción general del universo y de la vida.

Permítaseme explicar esto con una experiencia concreta: Mostremos como la liberación del hombre es la tarea decisiva. El hombre es la fuerza productiva fundamental y el motor de toda actividad social. Si conseguimos llevar al ánimo de las masas populares la conciencia de que se trabaja para su liberación integral, la crisis argentina estará superada. Pero esa conciencia no será alcanzada sin un plan integral; tengo a este respecto el firme convencimiento de que las agrupaciones progresistas han menospreciado la jerarquía de los hombres del pueblo, y han creído que era suficiente hablarles de la solución de los problemas económicos y hacerlo en forma abstracta y general.

La realidad es totalmente distinta; el hombre de pueblo es ante todo y sobre todo, un hombre total; es decir un hombre que produce, tiene afectos y pasiones, se instruye, se divierte y desea la solución de estos problemas no sólo por medio de una solución doctrinaria, sino también a través de los grandes y pequeños episodios de la vida cotidiana.

Estoy convencido que la única forma de triunfar es la de enfrentar la totalidad de los problemas, desde los más pequeños hasta los más grandes; desde aquellos que pueden referirse al mejor aprovechamiento de los alimentos, hasta los grandes problemas científicos. Demostremos que somos capaces de reemplazar a la burguesía y reemplazarla con ventaja, en todos los ámbitos del hacer humano.

Solamente un nuevo estilo de vida y de trabajo podrá salvar al hombre y al país. (…)

La metodología marxista no ha fracasado, sino que le sucede tal cosa a la tentativa de mantener la metodología en un plano estático, intemporal, ajeno a la marcha de los tiempos. Con esto no sólo destruye el carácter dinámico, fluido, vivo, del método materialista dialéctico, sino que al mismo tiempo se lo hace incapaz de comprender la enormemente rica realidad contemporánea, que precisamente por dicha riqueza desborda el esquema primitivo. (…)

Aclaremos: Es verdad que debemos luchar contra todas las fuerzas reaccionarias, llámese burguesía, imperialismo, clericalismo, pero debemos luchar también, y podríamos decir sobre todo, contra uno de sus aspectos principales, última trinchera de defensa de la reacción; nos referimos al estilo de vida existencialista, es decir a la inmersión del hombre, particularmente del joven, en una concepción de vida nihilista, que conjuga la desesperación con la irresponsabilidad.

Este es el origen real y profundo de la delincuencia juvenil y de todas las deformaciones de nuestra época.

Cabe aquí una observación fundamental, para llevar adelante la tarea de superar la crisis del sistema capitalista, no sólo debemos poner al descubierto sus lacras, sino sobre todo superarlo en la praxis, en la propia actividad social creadora. Para ello debemos llevar la lucha a la vida del hombre, incluso al hacer diario.

Es decir que debemos luchar contra el estilo de vida corrompido del sistema capitalista, creando un nuevo estilo de vida, comunitario. Este esfuerzo es posible y realizable…”

Silvio Frondizi
La Realidad Argentina. t. II


LA REALIDAD ES CONCRETA

¡Viban los compañeros! Pedro Rojas…
Cesar Vallejo

 Se presenta frente a nosotros una situación histórica: la perspectiva electoral aún a mediano plazo, es incierta, y las desproporciones en el terreno propagandístico y de recursos, son tan enormes, que muy probablemente no consigamos constituir las bases objetivas de una verdadera organización revolucionaria de vanguardia, siguiendo los métodos utilizados hasta el momento; y que podríamos llamar convencionales de la política; antes de que la crisis mundial capitalista se manifieste nuevamente en nuestro país, como crisis de gobernabilidad o como guerra civil abierta.

Hay además, otros elementos particulares de la realidad actual sobre los que debemos detener nuestra mirada, religiones de narco-psicópatas y cultos criminales. Bandas y ‘logias’ de banqueros, que han desarrollado su propia estructura paralela al Estado, desde hace décadas. Los casinos y los barrios privados, las escuelas militarizadas o religiosas, las formas asociativas deportivas, todas esas y muchas otras, son expresión de la voluntad “social y política” de un insignificante número de sujetos enajenados y perversos. Modelo de conducta masivo.

Pensamos que el limite del capitalismo es el propio capitalismo y que el capitalismo conduce a la destrucción de la civilización humana y del planeta. Sobre todo por eso el capitalismo debe ser destruido. Los enemigos de la humanidad tienen un plan: una tiranía de banqueros inmortales. Una edad media post industrial. Plutocracia global. Mientras tanto Hollywood, y los ideólogos de la Ford y la Rockefeller Foundation adelantan escenarios apocalípticos, colonización de planetas, biogénesis y extinción masiva.

Nuestra verdad es débil y ‘marginal’ en el imaginario popular, porque nuestra práctica es inconducente. Idealizada. Vivimos rodeados de enemigos, sumergidos en trabajos y en existencias que despreciamos. Acorralados por la maquinaria represiva imperialista. Condicionados nosotros y nuestras familias, a sobrevivir en un mundo hostil que nos persigue y que desprecia nuestra sensibilidad, nuestras prácticas sociales y nuestras opiniones.

Puede observarse también y producto en gran medida del desbande y la tragedia social y política post dictatorial, una constante en la acción política de las izquierdas argentinas: aislamiento, marginalidad y retórica vaciada de nexos reales con la vida cotidiana, material, de los trabajadores y el pueblo en general.

Correr detrás de los acontecimientos, ajustar la propia práctica a los tiempos de la política capitalista, es la única respuesta que han conseguido ensayar los sectores en la resistencia obrera y popular al capitalismo, durante muchas décadas.

Por eso, superada la primera etapa de reagrupamiento, que nos ha ocupado casi 25 años, es momento de desarrollar un plan de concentración de fuerzas, una ‘escuela política’ en el terreno, que sirva de polo de atracción y de referencia nacional general para la etapa de profundos combates que se abre. Un ‘motor’, que ejerza atracción “centrifuga” y delimite de modo “centrípeto”, la acción reformista y la colaboración de clases, de la que será considerada a su tiempo, y en sus modos, acción revolucionaria.

La dinámica de la lucha de clases en nuestro país, y la necesidad del desarrollo de una estrategia de resistencia y acumulación de fuerzas populares, nos exige revisar “a contrapelo” las experiencias de los movimientos populares de los últimos cuarenta años. Y es en ese terreno en el que debemos detenernos en la valoración de experiencias de resistencia comunitaria en otras regiones y geografías. Experiencias de construcción de bases sociales de apoyo, ligadas estrechamente al ejercicio del control territorial, económico y político de comunidades específicas.

Para nosotros las experiencias comunitarias solo pueden significar, la puesta en práctica del ideal comunista. En tanto y siguiendo la lógica dialéctica: sin práctica revolucionaria, no hay teoría revolucionaria. Y del mismo modo, y tal como afirmaba Ernesto Guevara: “la teoría revolucionaria como expresión de una verdad social, está por encima de cualquier enunciado”.

Por todo eso invitamos a todos los hombres y mujeres concientes del presente político y decididos a cambiar la vida, a discutir las opiniones que se presentan a continuación.

 Preguntamos entonces: ¿qué tienen en común las experiencias de lucha de los trabajadores rurales sin tierra brasileños y las comunidades indígenas zapatistas?. ¿Que tienen en común las experiencias de las comunidades kurdas y palestinas con Marquetalia y los territorios liberados de las guerrillas centroamericanas de los años setentas y ochentas, o la lucha de las identidades nacionales dentro del Estado español? Que todas esas experiencias de resistencia y construcción de poder local, refieren a formas de relación y organización social, económica y política comunales. Todas en su forma y en su tiempo, fueron, o son aún, expresión de una identidad comunitaria, comunal, “común”, asentada sobre un territorio, y por tanto –geográfica e históricamente determinadas–.

Esas condiciones son las que les dan a cada una de esas experiencias, características particulares y específicas y hacen “reales” esos comunalismos en la conciencia popular.

Creemos que es el momento de considerar objetivamente la necesidad de orden histórico y generacional, –no solo de carácter propagandístico– de construir Comunidades Autónomas en Resistencia al sistema capitalista. Sociedades comunales que escapen, o al menos se lo propongan, siguiendo las tradiciones revolucionarias del mundo entero, a la lógica de la dominación, la manipulación, la ignorancia y el lucro. Esto no significa renunciar a las otras formas de intervención política, sino exactamente lo contrario. Es decir ponerlas en contexto y dotarlas de fuerza material. De experiencia vital.

Salvando el carácter especifico, las tareas políticas y los ejercicios de poder popular que en gran medida, en conciencia popular.

Creemos que es el momento de considerar objetivamente la necesidad de orden histórico y generacional, –no solo de carácter propagandístico– de construir Comunidades Autónomas en Resistencia al sistema capitalista. Sociedades comunales que escapen, o al menos se lo propongan, siguiendo las tradiciones revolucionarias del mundo entero, a la lógica de la dominación, la manipulación, la ignorancia y el lucro. Esto no significa renunciar a las otras formas de intervención política, sino exactamente lo contrario. Es decir ponerlas en contexto y dotarlas de fuerza material. De experiencia vital.

Salvando el carácter especifico, las tareas políticas y los ejercicios de poder popular que en gran medida, en los años sesentas y setentas, implicaban el desarrollo de una Campaña en el norte del país, pueden ser emprendidos hoy en otras regiones, sin grandes obstáculos de orden humano o logístico. Podrían señalarse condiciones específicas en cada una de esas áreas, y su importancia en relación con la explotación de hidrocarburos, minerales y otros recursos naturales de orden estratégico. Así como las tradiciones de resistencia popular, las nuevas condiciones de comunicación y la relativa distancia de los centros de producción de la propaganda ideológica masiva, entre muchas otros elementos destacables, que señalan nuevas rutas en los calendarios. Esos aspectos serían asunto de un trabajo mucho más extenso y de un análisis mucho más puntual, que el que se presenta en estas notas.

La vida en las grandes ciudades es insatisfactoria y será ‘imposible’ en veinte años. De nosotros depende iniciar una nueva época en la vida política de las izquierdas argentinas, ya que no existe otra fuerza política o social en condiciones de avanzar en ese sentido. Se requiere de audacia y también casi en la misma medida, de una gran cuota de responsabilidad histórica. Frente a la tormenta que se acerca, nosotros decimos que cerrar los ojos no sirve de nada. Es urgente salvar lo que sea posible salvar. Salvar lo mejor de nosotros. No hay otro camino que salir del callejón sin salida. Como escribió Simón Rodríguez hace dos siglos: O Inventamos o Erramos.
los años sesentas y setentas, implicaban el desarrollo de una Campaña en el norte del país, pueden ser emprendidos hoy en otras regiones, sin grandes obstáculos de orden humano o logístico. Podrían señalarse condiciones específicas en cada una de esas áreas, y su importancia en relación con la explotación de hidrocarburos, minerales y otros recursos naturales de orden estratégico. Así como las tradiciones de resistencia popular, las nuevas condiciones de comunicación y la relativa distancia de los centros de producción de la propaganda ideológica masiva, entre muchas otros elementos destacables, que señalan nuevas rutas en los calendarios. Esos aspectos serían asunto de un trabajo mucho más extenso y de un análisis mucho más puntual, que el que se presenta en estas notas.

La vida en las grandes ciudades es insatisfactoria y será ‘imposible’ en veinte años. De nosotros depende iniciar una nueva época en la vida política de las izquierdas argentinas, ya que no existe otra fuerza política o social en condiciones de avanzar en ese sentido. Se requiere de audacia y también casi en la misma medida, de una gran cuota de responsabilidad histórica. Frente a la tormenta que se acerca, nosotros decimos que cerrar los ojos no sirve de nada. Es urgente salvar lo que sea posible salvar. Salvar lo mejor de nosotros. No hay otro camino que salir del callejón sin salida. Como escribió Simón Rodríguez hace dos siglos: O Inventamos o Erramos.

Comisión Semilla

Oficina Revolucionaria Galáctica
(ORGa)

HIJOS
Red Mundial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s