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LOS POBRES SON LOS SUJETOS DE LA HISTORIA: LAS AVENTURAS METAFÍSICAS DE RUPERTO CUANDO LLEGÓ DE OAXACA. Totalidad y misterios de la historia

 

“RUPERTO de Oaxaca” en pdf

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“…El hombre total es, pues, sujeto y objeto del devenir. Es el sujeto viviente que se opone al objeto y supera esa posición. Es el sujeto escindido en actividades parciales y en determinaciones dispersas que elimina esa dispersión. Es sujeto de la acción, y al mismo tiempo su objeto final, su producto, aún mientras parece estar produciendo solo objetos exteriores. El total es el hombre desalienado, dueño ya de si mismo como individuo, como ser social y como humanidad (…)

Una filosofía materialista y practica no puede solo presentar un ideal trascendente, su ideal debe ser función de la realidad, debe tener raíces en esa realidad y existir en ella virtualmente. La idea del hombre total satisface esa exigencia. Pero ademas, la realidad de lo posiblemente humano puede ser determinada científicamente, por medio de investigaciones económicas, sociológicas y psicológicas. El fin de la alienación humana será “el retorno del hombre a si mismo”, es decir la reunificación de todos los elementos de lo humano. Ese “naturalismo acabado” coincide con el humanismo. Creará el hombre humano conservando toda la riqueza del desarrollo.“Es el verdadero fin de la disputa entre existencia y esencia, objetivación y afirmación de sí, libertad y necesidad, individuo y especie, resuelve el misterio de la historia y sabe que lo resuelve.”

Karl Marx

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“…en general, no se puede liberar a los hombres mientras no estén en condiciones de asegurarse plenamente comida, bebida, vivienda y ropa de adecuada calidad y en suficiente cantidad. La «liberación» es un acto histórico y no mental, y conducirán a ella las relaciones históricas, el estado de la industria, del comercio, de la agricultura, de las relaciones…

Marx y Engels. La Ideología Alemana

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La teoría revolucionaria como expresión de una verdad social, esta por encima de cualquier enunciado…”

Che Guevara

Palestina Che

Las lecturas metafísicas, diacrónicas, apolíticas, ahistóricas, de la obra de Carlos Marx, ligadas en general a los intereses políticos de la intelectualidad judeocristiana, (socialcristianos, “neo” marxistas, “progresistas”, populistas de izquierda) olvidan, cuando no desprecian, un criterio fundamental de su obra: la -lucha- como motor y acicate de la conciencia. La -lucha- irreconciliable entre el sistema, (que es también un orden, un régimen, una subjetividad) de la alienación y otro; el de la Totalidad.

La lectura talmúdica de la obra de Marx olvida la experiencia, porque es teoría de la teoría. “Realidad” de la abstracción, falsa concreción fuera del tiempo histórico. Autoafirmación en la confirmación de falsas tesis, mediante premisas estrictamente ideológicas. Porque es la fe, y no el Ideal, lo que construye el dogma, el culto.

Y por eso la obra de Marx, estricta e inconmoviblemente subversiva, es una teoría científica para pensar la sociedad enajenada, mediante la intervención crítica en la realidad concreta de la vida de las sociedades humanas realmente existentes. Es por eso un programa de los partidarios, los que toman partido por la Revolución Permanente.(1850).

La obra de Marx gira en realidad sobre un solo eje. El Hombre Total. El Hombre Nuevo. La obra de Marx es un mapa y una estrategia Ética, una gramática pero también una lógica. Una “filosofía” para hacer la revolución comunista mundial.

Hay incluso quienes se han ocupado de exigirle a un hombre que apenas conseguía dinero para comprar carbón con que calentarse en los inviernos de Londres, el no haber “pasado en limpio” sus apuntes, o editado 25 o 50 de los 114 volúmenes de las MEGA II.

Pero Carlos Marx estaba pensando el mundo para darlo vuelta desde la raíz, y no para justificarse intelectualmente frente a sus maestros. Marx no solo dice que esa Fe como idealidad judeocristiana de Hegel y también de sus críticos es orgánica al sistema, sino que además dice “la crítica de la religión ha terminado”. No dice la crítica de la Iglesia, o la crítica de la fe; dice: la crítica de la Religión.

Marx consideraba a su yerno cubano Pablo Lafargue un proudhoniano. Sin embargo ambos leyeron a la peruana Flora Tristán. La historia de las ideas, no tiene sentido sin la historia de los hombres. Hacer de la lógica dialéctica de Carlos Marx un capricho juvenil, es la única manera de regresar sus tesis al territorio de la metafísica. La metafísica del DiaMat o la metafísica de los jesuitas, eso da lo mismo. En esos términos ya no se trataría entonces de crítica respetable al DiaMat, sino de abrir el territorio de la teoría revolucionaria a la especulación culturalista.

La crítica audaz y despiadada del Cesarismo y del “partido socialdemócrata” francés como fenómenos políticos-ideológicos del segundo imperio de Luis Bonaparte, aún resultan centrales para entender el papel de las burguesías exportadoras “agro-dependientes” del sur del continente. Para analizar cómo una relativa distancia de la metrópolis (Inglaterra y luego EE.UU.) le brindó a las antiguas oligarquías coloniales cierto espacio de maniobra, que le permitió diversificar sus negocios, a través del crédito internacional.

De la mano del desarrollo de estos sectores económicos, los primos hermanos de los caudillos regionales y de los latifundistas coloniales se convirtieron en una nueva oligarquía. En las capitales coloniales, los piratas de los puertos se convirtieron en militares y curas. En literatos y Profesores de la Academia. Fueron los padres y los abuelos de los generales y de los gerentes de las dictaduras genocidas al servicio del capital imperialista.

El solo hecho de mencionar el nombre de Carlos Marx, podía costarle la vida a cualquiera. Sobretodo si ese cualquiera, era pobre. Casi del mismo modo en que llevar una camiseta con el rostro de Che Guevara en la Palestina de nuestros días, convierte a cualquiera, en blanco favorito del ejercito del gobierno de Israel.

La diferencia bien se sabe, es que a unos sus opiniones les cuestan el cargo o el escarnio público y a los otros la fortuna, la familia, la “carrera”, y como en el caso de nuestro gran maestro Silvio Frondizi, muchas veces hasta la propia vida.

La lucha revolucionaria, es una lucha a muerte por la supervivencia de las sociedades humanas y del planeta. El ‘Proletario’ aún incluso que “pauper” es, su tiempo, realidad hecha sustancia, el origen y el centro de la historia que es la única Ciencia. Eso es lo que nos dice el “naturalismo acabado”, ese “humanismo” (que no es más que una metáfora de aproximación en el lenguaje técnico de su época)

Acerca de las lecturas talmúdicas y la Metáforas de Marx, repasemos el Prólogo a la primera edición del “El Capital”:

“La forma del valor, que cobra cuerpo definitivo en la forma dinero, no puede ser más sencilla y llana. Y sin embargo, el espíritu del hombre se ha pasado más de dos mil años forcejeando en vano por explicársela, a pesar de haber conseguido, por lo menos de un modo aproximado, analizar formas mucho más complicadas y preñadas de contenido. ¿Por qué? Porque es más fácil estudiar el organismo desarrollado que la simple célula. En el análisis de las formas económicas de nada sirven el microscopio ni los reactivos químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la capacidad de abstracción. La forma de mercancía que adopta el producto del trabajo o la forma de valor que reviste la mercancía es la célula económica de la sociedad burguesa. Al profano le parece que su análisis se pierde en un laberinto de sutilezas. Y son en efecto sutilezas; las mismas que nos depara, por ejemplo, la anatomía microbiológica.

El físico observa los procesos naturales allí donde éstos se presentan en la forma más ostensible y menos velados por influencias perturbadoras, o procura realizar, en lo posible, sus experimentos en condiciones que garanticen el desarrollo del proceso investigado en toda su pureza. En la presente obra nos proponemos investigar el régimen capitalista de producción y las relaciones de producción y circulación que a él corresponden. El hogar clásico de este régimen es, hasta ahora, Inglaterra. Por eso tomamos a este país como principal ejemplo de nuestras investigaciones teóricas. (…)

Lo que de por sí nos interesa, aquí, no es precisamente el grado más o menos alto de desarrollo de las contradicciones sociales que brotan de las leyes naturales de la producción capitalista. Nos interesan más bien estas leyes de por sí, estas tendencias, que actúan y se imponen con férrea necesidad [determinación/determiante]…”

De la mano de las burguesías dependientes hicieron su entrada en la política latinoamericana los populismos socialcristianos: “Orden y Progreso”. “Comunidad Organizada”. “Concertación de clases”. Meritocracia. Con la irrupción estadounidense la presencia oligárquica en la política cobró otra dimensión y otra dinámica. Los movimientos populares y la izquierda en general se encontraron entonces acorralados entre el partido militar oligárquico y el socialchovinismo bonapartista. Expropiados de su propia tradición de lucha. Incapacitados frente a la irrupción del fascismo.

Democracia restringida, proscripción, censura. Bonapartismo militar y burguesías locales dependientes de las metrópolis imperialistas. Doscientos años de neocolonialismo.

“Ahora bien, si consideramos la época que va más o menos desde la caída de Allende hasta la guerra de las Malvinas, podemos observar una paradoja en términos de la literatura más antigua sobre la democracia, una literatura que subraya las condiciones socioeconómicas para el establecimiento de una democracia.

De acuerdo con los criterios de esa literatura, uno esperaría que allí donde el desarrollo capitalista fuera más avanzado (en términos de grado de acumulación, implantación de industrias modernas, tasas de urbanización, niveles de alfabetismo, tradiciones culturales, etc.), pudieran encontrarse regímenes políticos más representativos, es decir democracias presidencialistas o constitucionales con libertades cívicas y pluralidad de partidos. Mientras que allí donde hay sociedades más atrasadas socialmente, con menos preparación cultural y una industrialización más débil o más reciente, deberían encontrarse probablemente, por el contrario, regímenes más rudimentarios o represivos, tiranías policíacas o militares.

Esta lectura sería plausible en sí misma solo si se la piensa desde la perspectiva del capitalismo metropolitano, donde (por ejemplo, en los catorce o quince países de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica Europea –OCDE–), hay una correlación altísima entre el grado de desarrollo económico y la estabilidad de la democracia representativa.

Sin embargo, en América del Sur, entre 1973 y 1982, esa correlación aparece invertida. En esta región, las dictaduras más sangrientas y represivas se concentraron en las sociedades social y económicamente más desarrolladas del continente, esto es en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil, mientras que las democracias más o menos precarias que se podían encontrar, se localizaban en sociedades menos avanzadas en su desarrollo Industrial o configuración, esto es, inicialmente, sólo en Venezuela y Colombia. Después fue en Ecuador y Perú donde se inició la paulatina evolución hacia una ‘democratización’ del dominio militar a fines de la década del ‘70.

La primera pregunta que surge es la siguiente: ¿Cómo podría explicarse esta disociación y recombinación sorprendente de desarrollo socio-económico y libertad política en América del Sur? Se trata de un problema obviamente complejo cuya causalidad debe ser explicitada.”

Perry Anderson “Las democracias pacificadas del cono sur” Conferencia en la Universidad de Buenos Aires  16 de octubre de 1987

Gracias a la casi inexistencia de “capitanes de la industria” es decir de “burguesías industriales” al estilo brasileño o argentino, y la relativa debilidad política de las pequeñas burguesías del norte de América del sur, la tradición de lucha independentista fue preservada por intelectuales que supieron custodiar la memoria de vida y la premisa central del Libertador Simón Bolívar: ¡Ideas y Milicia! Bien podríamos decir: “La crítica de las armas, las armas de las crítica”.

“El neoliberalismo nació después de la Segunda Guerra Mundial, en una región de Europa y de América del Norte donde imperaba el capitalismo. Fue una reacción teórica y política vehemente contra el Estado intervencionista y de bienestar. Su texto de origen es “Camino a la servidumbre”, de Friedrich Hayek, escrito ya en 1944. Se trataba de un ataque apasionado contra cualquier limitación de los mecanismos del mercado por parte del Estado, denunciada como una amenaza letal a la libertad, no solamente económica, sino también política.

Perry Anderson Un balance del neoliberalismo” Conferencia. Septiembre de 1995. Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Revista el “El Rodaballo” n° 3, año II, verano 1995-96.

El rol de esos intelectuales independentistas, latinoamericanistas, bolivarianos, muestra la marca indeleble del coraje, la dignidad y el honor. El papel de los revolucionarios comunistas y marxistas en la historia latinoamericana, alcanza un carácter heroico. Solo así podrá entenderse la verdadera historia de la lucha por nuestra liberación. Latinoamérica ha sido el Vietnan de occidente pero en occidente. Y esa historia, esa universalidad de la lucha por la vida, es la que une a todos los esclavos que se liberan de sus cadenas, mediante –y solo por medio–, de la lucha contra todo el orden establecido. Porque ese orden, es el reino de la extrañación, de la alienación. El método es la Revolución Permanente.

Cuando Ruperto llegó de Oaxaca, o quizás era el Chaco, o quizás el Catatumbo, en fin, cuando Ruperto llegó a la villa, al cerro, a la favela, traía con él, en el bolsillo roto del pantalón, esos doscientos años, esos quinientos años de capitalismo en las tripas, en las manos, en la cabeza.

Cuando Ruperto fue asesinado en la selva salvadoreña, ya había escrito con su sangre otro anónimo y definitivo testimonio; había dejado de ser esclavo.

Ruperto sabía, que un revolucionario no busca excusas. Que un hombre es hombre –toda la vida-, porque sabe que puede morir. Que un revolucionario debe estar preparado para la condena, el exilio, el descrédito, en fin… Marx también se ocupó de explicar estas cosas tan mundanas, tan insignificantemente humanas. En el año de 1871 lo acusaron de francmason. De haber incendiado París. Lo acusaron de abandonar a sus hijos. Lo acusaron de todo lo que se puede utilizar para difamar a un hombre que puso la ciencia y la filosofía al servicio de los oprimidos.

Karl Marx y su ironía, a las cuatro de la mañana, escribiendo en hojas de cuadernos prestados, escribiendo los márgenes de libros robados; reescribiendo dos mil años de sueños, de anhelos y de luchas, transcribiendo papeles que se deshacen en las manos de la historia; no es fe, no es dogma, no es hermenéutica, no es culto ni religión, no es Iglesia: es poesía revolucionaria.

¡Gloria y Honor al Comandante Karl Marx!

Profeta y líder de los pobres del mundo

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La Oficina

HIJOS
Red Mundial

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