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LA PROPAGANDA DE GUERRA: De por qué el pseudo izquierdismo filantrópico no se ha comprometido nunca con ningún proceso revolucionario

La Propaganda de Guerra en pdf

3 de mayo, 2019

*

“Si tu vas por un camino
te gritan de lado y lado
No detengas tu marcha
tan sólo para escucharlos
Siempre encontrarás la altura
en que todos puedan verte
y en la que puedas inclinarte
sin peligro de caerte… ”

Alí Primera

 

“Que fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar,
del manifiesto marxista y la historia del hombre…
que fácil de enmascarar sale la oportunidad
cuantos colores, cuantas facetas
tiene el pequeño burgués… ”

Silvio Rodríguez

 

Alentar el golpismo y la disidencia fundada en la tergiversación de los principios revolucionarios y promovida con mentiras, significa ni más ni menos, que intentar justificar a priori lo que podría convertirse en un genocidio en Venezuela, y dadas las actuales correlaciones de fuerzas en el orden estratégico, en una guerra continental de dimensiones nunca conocidas.

Por eso, frente y en contra de los mismos que acusaron a Chávez de “carapintada”, los mismos “ismos” que justificaron la ocupación y la destrucción de Yugoslavia y de Siria, los mismos operadores del Mossad israelí que promovieron a los jefes de los cárteles de la metanfetamina y la heroína de Kosovo como lideres marxistas-leninistas… ahora frente a la calumnia, el derrotismo, la insignificancia y la ineptitud, que bien podría considerarse estupidez crónica del pseudo-marxismo, “ismo” resultado en gran medida del perverso diseño social de las últimas dictaduras fascistas en el cono sur; vamos a defender una vez más nuestro compromiso incondicional con la revolución y el socialismo, es decir con el proyecto de soberanía y autodeterminación que defienden y construyen a diario, decenas de millones de activistas y militantes de la revolución latinoamericana en Cuba, en Venezuela, en Nicaragua y en toda nuestra América.

Pendejos vanidosos

“Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima…”(1)

“Pendejo” es un término con diferentes acepciones en el idioma de castilla. Desde México a Perú, podría traducirse como “insignificante”, mientras que en el cono sur, remite más bien a infantilismo, aún cuando guarda la suficiente ambigüedad para referir ambas condiciones.

“Aldeanos vanidosos”, así decía el gran poeta, hermano de la causa de los justos, hace ya más de un siglo. José Martí (que como ha sido demostrado históricamente, no guarda relación alguna con José Stalin)

Del tal modo, si el tal fulano “marxismo” que practican los autoproclamados defensores doctrinarios de las ideas revolucionarias, (trotskismo, maoismo, guevarismo, ex onanismo o ex st. alinismo, mejor dicho confusionismo… o como usted prefiera) no sirve para hacer revoluciones, (que quiere decir: salvar personas de la picadora de carne capitalista…) entonces no es más que una cáscara, una excusa, o una máscara filantrópica para sujetos con problemas de conciencia, que no están dispuestos a asumir compromisos, ni responsabilidades. Compromisos y responsabilidades significa, entender que el poder es “pudiendo” es decir que ‘Gobierno’ y ‘Estado’ no son “la misma cosa”. Asumir que los Estados latinoamericanos tienen siglos de dependencia sobre sus hombros y dentro de sus entrañas, y que los gobiernos tienen (en especial en los casos a los cuales nos referimos), apenas años, quizás décadas siempre sujetos a ciclos, procesos internos y condicionantes externos. Es decir que “Régimen” y “Sistema” no son, y nunca serán sinónimos.

Sin embargo ¿ha visto usted a “la izquierda” del régimen político burgués argentino, chileno o uruguayo (solo por ejemplo) emprender campañas de solidaridad para enviar digamos alimentos, medicinas o asesores técnicos, o en fin… ayuda de algún tipo a los países que sufren la agresión imperialista del gobierno fascista del psicópata Donald Trump? Ni un paquete de arroz, ni una caja de aspirinas… menos aun, un contingente de médicos o enfermeros a Guatemala o Haití…

Y entonces si creen saber “lo que hay que hacer”, porque no comprometerse. ¿Por qué no mudarse a Venezuela, y fundar su fracción revolucionaria esclarecida y valiente? ¿Será que no son tan brillantes ni tan valientes? ¿Será acaso que son unos charlatanes cobardes y patéticos? ¿O será que son agentes prescindibles del más bajo nivel de la CIA y el Mossad, empleados en sembrar la confusión y las injurias?

Frente a la avalancha sistemática de mentiras del fascismo transnacional, incluso personas sinceras y nobles se ven aturdidas por la propaganda de guerra, diseñada para sugestionar y conmover. Propaganda pensada para conmocionar la capacidad de los sujetos receptores de los mensajes. Mensajes por los cuales, en su lectura superficial, en el recorte interesado de los acontecimientos, los sujetos suponen estar “informados”, cuando en la practica están siendo blanco de un ataque directo. De tal modo el sujeto promedio cree “saber”, lo que “opina”, cuando en los hechos, opina sin conocimiento y sin asumir compromiso ni responsabilidad por “sus opiniones”. El punto de partida digamos, es una síntesis de sugestión, ignorancia, “ambiente”, sentido común, representaciones mas o menos adquiridas por habito y costumbre, opiniones que son resultado de las circunstancias y de circunstanciales simpatías o antipatías dado que:

“…en el pensamiento, lo concreto aparece como un proceso de síntesis, como un resultado y no como punto de partida, a pesar de ser el punto de partida real y también, por consiguiente, el punto de partida de la intuición y de la representación…”(2)

Lo concreto no es entonces, el universo de la pseudo-concreción.(3) No es lo que “se sabe”, o se cree saber. De tal modo el socialismo, para los comunistas, no es un plan de gobierno, ni “un sistema” estatal.

“El comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera el estado de cosas actuales.”(4)

No se trata entonces de escribir sobre revoluciones imaginarias. No se trata de argumentar sobre plazos y condiciones, o sobre el color de los conejos de León Davidovich asesinado cobardemente como un paría, en el destierro. Si la teoría revolucionaria no sirve a la causa de los revolucionarios para hacer y defender sus revoluciones, entonces no tiene sentido. Puesto que no se trata ya de una verdad socialmente aceptada, comprendida y defendida. Puesto que como escribiera, Ernesto Guevara: “La teoría revolucionaria como expresión de una verdad social, está por encima de cualquier enunciado”

Dicho esto, digamos a continuación: “…La fuerza propulsora de la historia, incluso de la religión, la filosofía, y toda otra teoría, no es la crítica, sino la revolución”(5)

Y digamos con Fidel: “La tarea fundamental de un revolucionario es hacer la revolución” De tal modo nosotros preguntamos a los calumniadores, desertores, y comentaristas de todo pelaje ¿ustedes qué revolución hicieron?

La revolución es realidad, porque es conciencia compartida, –experiencia común–, en Venezuela, en Cuba, en Nicaragua, para millones de personas. Es experiencia sensible. Es movilización, experiencia de lucha, vivencia colectiva, quién no entienda esto, no puede reclamarse revolucionario, ni decirse defensor de los principios y las ideas de la revolución social.

En Venezuela alrededor de 10 millones de personas han logrado librarse del hacinamiento, librarse de una vida de subsistencia en la miseria más absoluta, salir de las “casas de cartón”, esas mismas en las que hasta el día de hoy, aun habitan más de 100 millones de latinoamericanos. ¿Si eso no es una revolución social, entonces de qué revolución hablan?

¿Pero entonces porqué al pseudo marxismo sudamericano, que no ha logrado cambiarle la vida a nadie en cuarenta años de democracia burguesa, ni incidir de forma continuada, ni gobernar un club de barrio, no le importa “la realidad” de los millones y millones de pobres de Haití, de Panamá, de Perú o de Guatemala, pero sin embargo se ocupa de gastar miles de horas y ríos de tinta en calumniar y desacreditar por todos los medios a sus alcance, a los gobiernos de Cuba, de Venezuela o Nicaragua?

Porque el pseudomarxismo, pseudo socialista, autocomplaciente y pequeño burgués, en cualquiera de sus sabores y colores, autoritario o totalitario, “universitario” o “sindicalero”, es una trampa para pendejos. Un bonito y reluciente, inofensivo, desmovilizador y legalista, dispositivo cazabobos. Exactamente la contraparte: la otra cara de la misma moneda, del populismo burgués nazional y copular.

“la dialéctica […] Es el azote de la burguesía y de sus portavoces doctrinarios, porque en la inteligencia y explicación de lo que existe abriga a la par la inteligencia de su negación, de su muerte forzosa; porque, crítica y revolucionaria por esencia, enfoca todas las formas actuales en pleno movimiento, sin omitir, por tanto, lo que tiene de perecedero y sin dejarse intimidar por nada.»

Al instalar Marx –en sus Tesis sobre Feuerbach– la categoría de praxis como eje de su filosofía, ya no es posible volver, en su nombre, a posiciones filosóficas que quedan superadas justamente con dicha categoría. Ni el objeto puede ser ya considerado al margen de la subjetividad humana, fuera de su actividad –concepción del materialismo metafísico y, en general, de todo materialismo vulgar–, ni la actividad de la que el objeto es producto puede entenderse –como hace el idealismo– como mera actividad espiritual, aunque se trate de la actividad de la conciencia humana.

“Por medio de la praxis la filosofía se realiza, se vuelve práctica, y se niega, por tanto, como filosofía pura, a la vez que la realidad se vuelve teórica, en el sentido de que se deja impregnar por la filosofía. Así, pues, el paso de la filosofía a la realidad requiere la mediación de la praxis.”

“…en la esfera de la praxis revolucionaria no hay propiamente campo para una praxis imitativa, pero sí para una asimilación creadora –que no tiene nada que ver con la mera imitación de lo que, como revolución, es el acto social creador por excelencia–.”(6)

 

***

Contra el Imperialismo y la Oligarquía
¡Luchamos para Vencer!
El fascismo ¡No Pasará!

*

La Oficina
HIJOS
Red Mundial

 

NOTAS:

1. José Martí. Nuestra América
2. Georg Lukács, Historia y Conciencia de Clase
3. Véase: Karel Kosik, Dialéctica de lo Concreto
4. Marx y Engels, La Ideología Alemana
5. Ídem
6. Adolfo Sánchez Vázquez, Filosofía de la Praxis

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